¿Cerraron Internet pa' que el bochinche no salga? Cuba en llamas por apagones y protestas

Protestas masivas en La Habana por apagones se intensifican. Reportan cortes de internet para silenciar el descontento. La crisis social en Cuba se agrava.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! Este viernes, La Habana se encendió. Cientos de cubanos, hartos de los apagones que duran más de 30 horas, salieron a la calle en distintos barrios. Cacerolazos, barricadas y gritos de protesta se sintieron por todos lados.

Pero lo más caliente es que, justo cuando la cosa se ponía fea y las protestas crecían, ¡zas! Empezaron a reportar que cortaron el internet y las comunicaciones móviles. Parece la misma película de siempre pa' que el mundo no se entere de lo que pasa aquí.

Dónde y cuándo

La cosa explotó principalmente en La Habana, sobre todo en zonas como Centro Habana, en la Avenida Carlos III, y en las calles Escobar y San Leopoldo. Fue este viernes, cuando el sol se escondió y la oscuridad de los apagones se juntó con la bronca en la calle.

Los vecinos se lanzaron a la calle después de estar más de 30 horas sin luz. Imagínate el calor, la desesperación y el ruido de las cacerolas chocando en la noche habanera.

Por qué importa

Esto importa porque la gente está hasta el cuello. No es solo un apagón más, es la gota que colma el vaso de una crisis que no da tregua: falta de luz, de comida, de agua, ¡de todo! El malestar está que arde y se nota que la paciencia se acabó.

Además, que corten internet cuando hay protestas es pa' pensar. Es una jugada pa' que no salgan las imágenes, pa' que no se organicen mejor y pa' que el relajo se quede aquí. Quieren controlar la narrativa, pero la gente ya no se traga todo.

Qué dicen las partes

Bueno, de las protestas hablan los vecinos en redes sociales, los que están afuera con sus familias, y los pocos medios independientes que se las arreglan para contar. Se oyen las cacerolas, los gritos de “¡Queremos corriente!” y se ven las barricadas.

Del corte de internet y las comunicaciones, ni ETECSA ni el gobierno han dicho ni pío. Ni explican qué pasó, ni cuánto duró, ni por qué. Silencio oficial mientras la gente está incomunicada y desesperada.

Qué viene ahora

Lo que se ve venir es más tensión. Si la crisis energética sigue así y las protestas se repiten, es probable que vuelvan a las mismas mañas de cortar la comunicación. La gente está buscando soluciones ya, y si no las hay, el bochinche seguirá creciendo.

Hay que estar pilas, porque estas manifestaciones son de las fuertes, y si no hay respuestas, la cosa se puede poner peor. El país está en un punto candente y hay que ver cómo las autoridades manejan este polvorín social.