¿Y ahora cómo carajo llego yo? Cuba le pone freno al transporte nacional
Cuba recorta viajes interprovinciales y suspende app de pasajes por escasez de combustible. Prioridad: alimentos y mercancías.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Cuba ahora moverse de una provincia a otra va a ser más difícil que sacar turno en la embajada. ¡Qué bochinche se armó! El Ministerio de Transporte soltó la sopa: se van a recortar los viajes nacionales como si fueran chorizos en diciembre, y adiós a la aplicación esa de Viajando y a las agencias donde uno peleaba un pasaje. A partir del 17 de junio, el cuento es otro.
El ministro, Eduardo Rodríguez Dávila, se paró en la Mesa Redonda y dijo que la poca gasolina que queda va pa' lo que de verdad importa: traer la comida y las cosas que están paradas en los puertos. Así que prepárate, porque los ómnibus nacionales, que antes salían una vez al día por provincia, ahora solo darán tres viajes a la semana. Y los trenes, ¡ay, los trenes!, esos van a ser más raros que un billete de lotería: un viaje cada 16 días. ¡Imagínate tú!
¿Dónde y cuándo se trancó el pomo?
Todo esto está pasando en Cuba, claro está, y la cosa se puso color de hormiga desde el 27 de mayo, cuando soltaron la noticia. La explicación es que por el puerto del Mariel, y otros como La Habana, Santiago de Cuba y Nuevitas, están entrando un montón de contenedores, más de 300 al día, ¡y carga acumulada hasta el techo! El ministro dice que hay que mover eso rápido para que no se pierda la comida, que ya bastante trabajo cuesta.
Por eso, decidieron quitar la app Viajando y las agencias. La cosa está tan mala de pasajes que, según ellos, no darían ni pa' empezar. El mismo gobierno sabe que esto puede traer más corrupción y que la gente que de verdad necesita viajar se va a quedar en el aire, sin una vía clara pa' resolver.
¿Y a quién le cae encima este muerto?
Pues a todos los que tienen familia lejos, a los que trabajan en otra provincia, a los estudiantes que quieren ir a ver a su gente. Básicamente, a cualquiera que necesite moverse por la isla. Esto cambia todo el panorama de movilidad, porque los viajes ya no son para darse una vuelta, sino para lo que sea urgente y, aun así, vas a tener que hacer malabares para conseguir un asiento. La vida cotidiana se complica más cuando moverse es un lujo y una odisea.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, el Ministerio de Transporte y el Gobierno dicen que es una medida necesaria para priorizar la carga de alimentos y mercancías, y que están buscando formas alternativas de organizar los viajes. Por otro lado, admiten que esta situación puede generar riesgos de corrupción y discrecionalidad al eliminar los canales de reserva habituales. No hay muchas voces disidentes públicas, pero se intuye la preocupación y la incertidumbre de la población ante la falta de opciones de transporte.
¿Y ahora qué se espera?
Bueno, lo que se espera es que la cosa se ponga más lenta y que viajar sea para pocos. El gobierno dice que está trabajando en mecanismos alternativos, pero lo que se ve es que la crisis energética está pegando fuerte y que los viajes interprovinciales van a ser una cosa muy especial, solo para emergencias o por decisión administrativa. Además, anunciaron que están fabricando triciclos eléctricos y llegaron unos vehículos eléctricos para pacientes de hemodiálisis, como pa' paliar un poco la cosa. Pero lo que es seguro es que hay que prepararse para moverse menos y con más líos.