¿Se salvó Cuba del apagón total? La luz vuelve a pedacitos, pero el misterio de la penumbra sigue.
Cuba avanza en la recuperación parcial de su red eléctrica tras un apagón masivo. Las causas del colapso del sistema siguen siendo un misterio para las autoridades.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la luz está volviendo a pedacitos a Cuba. El Sistema Eléctrico Nacional, que se fue al piso entero el lunes, ha logrado conectarse otra vez desde Pinar del Río hasta Holguín. La Unión Eléctrica dice que están arrancando varios motores, hasta la famosa Unidad 8 de Mariel y la Antonio Guiteras. Pero ojo, que esto es parcial, que todavía hay provincias enteras que andan a oscuras, con sus propios microinventos para tener algo de corriente.
Lo más curioso es que nadie sabe, nadie supo, por qué se fue la corriente de golpe y porrazo. Ni el Ministerio de Energía y Minas, que a través de su director general, Lázaro Guerra Hernández, ha dicho que aún no dan con el clavo. Y lo raro es que las plantas que estaban funcionando no fallaron, ¡se cayeron todas juntas!
¿Dónde y cuándo se armó el bochinche?
El apagón, que se llevó por delante al país entero, pasó el lunes 16 de marzo. Fue en un momento que el sistema estaba que no podía más, con más demanda que oferta, y un déficit que daba miedo. La cosa se puso fea, feísima, a las 7:20 PM, cuando la afectación llegó a casi 1.900 MW. ¡Imagínate el panorama!
Y no solo la luz, ¡hasta el internet se fue de viaje! Cloudflare dice que se perdió como el 65% del tráfico. Hasta la Embajada de Estados Unidos soltó una alerta, ¡imagínate tú!
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues mira, esta crisis eléctrica no es de ahora, es de hace años. Las termoeléctricas están más viejas que la tos, les falta combustible y la capacidad que tienen no da abasto con lo que pide la gente. Es como querer llenar un cubo con un dedal, que no llega ni a la mitad.
Los ministros ya habían advertido que los apagones iban a seguir, que esto no se arregla de la noche a la mañana. Y parece que, a pesar de estos esfuerzos, el futuro sigue medio nublado, con la luz que va y viene, y la gente con el Jesús en la boca.
¿Qué dicen unos y otros?
La Unión Eléctrica y el Ministerio de Energía y Minas son los que dan la cara, diciendo que están trabajando para recuperar el sistema, que están arrancando motores y haciendo malabares para que la luz vuelva a casa.
Por otro lado, la gente de a pie, en la cola del pollo o en la guagua, lo que dice es que esto no aguanta más, que se sienten en la cuerda floja con tanta falta de luz. Unos echan la culpa a unos, otros a otros, pero al final, el que se queda a oscuras es el cubano de a pie.
¿Y ahora qué?
Lo que viene ahora es seguir de cerca cómo evoluciona esta recuperación. Si las plantas siguen funcionando, si se logra estabilizar el sistema, o si esto es solo un respiro antes de la próxima caída. Lo cierto es que la situación sigue tensa y la luz, impredecible.
Habrá que ver si los esfuerzos por mejorar la infraestructura, que ya tiene décadas de deterioro, dan frutos o si seguiremos viviendo al ritmo de los apagones.