¿Qué le pasó a la Terminal de Ómnibus de La Habana? Parece un cementerio de buses

La Terminal Nacional de Ómnibus de La Habana, antes un hervidero, hoy luce vacía y desierta, reflejo de la profunda escasez de combustible en Cuba.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas! La Terminal Nacional de Ómnibus de La Habana, esa que conocíamos llena de gente y guaguas listas pa’ la carretera, ahora mismo parece un fantasma. Una foto que anda circulando por ahí, de esas que te dan en el corazón, la muestra vacía, vacía, como si el tiempo se hubiera detenido.

El fotógrafo Agustín Batista fue el que le tiró la foto a ese panorama desértico y dijo que le “parte el alma”. Y es que no es pa’ menos, porque esa terminal, con su historia desde 1951, siempre fue un ir y venir de cubanos conectando la isla.

Dónde y cuándo

La escena es en la Terminal Nacional de Ómnibus de La Habana, un lugar que siempre estuvo a reventar. La foto se tomó hace poco, mostrando los andenes desolados, sin el bullicio ni el movimiento de antes.

Recuerdan los que saben que antes aquello era un hervidero de gente, una locura de rutas interprovinciales y viajes a cada ratico. Ahora, el silencio y el vacío dominan un espacio que antes vibraba con la vida de los viajeros.

Por qué importa

Esto importa porque es un golpe directo a cómo nos movemos los cubanos. ¿Te imaginas querer viajar a tu pueblo y no poder porque no hay gasolina? Pues esa es la pela que están pasando miles.

La falta de combustible no solo afecta el transporte, sino toda la vida: la familia que no se puede visitar, el trabajo que queda lejos, las cosas que no llegan. Esa terminal vacía es el reflejo de una crisis que nos aprieta el cuello a todos.

Qué dicen las partes

La foto la soltó el fotógrafo Agustín Batista, que la describió como desértica y triste. Por ahí mismo, la gente en redes sociales se ha puesto a recordar los viejos tiempos, cuando la terminal estaba que explotaba.

Las autoridades, por su parte, han dicho que el combustible está difícil y que han tenido que meterle tijera a los viajes. Que los ómnibus y hasta los trenes van con menos frecuencia. Dicen que es lo que hay por ahora.

Qué viene ahora

Bueno, lo que se ve es que la cosa sigue complicada con el combustible. Es probable que la terminal siga con poca vida por un tiempo, hasta que las cosas mejoren. Habrá que estar pendiente a ver si aparecen más guaguas o si la situación da un giro.

Por ahora, esa imagen es el mudo testimonio de cómo la falta de combustible está pintando de gris el panorama del transporte en la isla. A esperar que escampe.