¡¿Qué Crisis ni qué ocho cuartos?! René González ahora es analista de la Yuma y le da por Marco Rubio

René González, ex-spy, declared on Cuban TV that the U.S. faces a "terrible crisis" and worried about Marco Rubio's potential rise.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que te caigas de espaldas! Nuestro mismísimo René González, sí, uno de los famosos Cinco, se sentó en la televisión cubana y soltó la bomba. Dijo, sin pelos en la lengua, que la sociedad de la Yuma está en "una crisis terrible".

Pero la cosa no paró ahí. El hombre, que de espionaje sabe un poco, también expresó su tremenda preocupación porque el senador Marco Rubio, ese que es más cubano que el ajiaco, le fuera a pisar los talones al mismísimo Donald Trump en la silla presidencial.

Dónde y cuándo

Este novelón ocurrió hace unos días, un martes 24 de febrero de 2026, en la misma pantalla de la televisión estatal de aquí, la que vemos todos los días mientras esperamos el noticiero. Fue como un drama en vivo, con René de protagonista y Cuba entera de espectadora.

Imagínate la escena: la sala tranquila, el televisor encendido y, de repente, René, serio, hablando del patio ajeno como si lo tuviera en el fondo de su casa. El ambiente era de esos donde uno no sabe si reír, aplaudir o quedarse boquiabierto.

Por qué importa

¿Y por qué nos importa esto a nosotros, los del solar? Bueno, socio, porque cuando una figura así, que estuvo preso en la Yuma por defender la causa, se pone a hablar de las penas de ellos, la gente se lo toma en serio. Es como si nos diera un parte desde adentro.

Además, esto pica y se extiende en las redes sociales. Algunos se quejan de que aquí se habla mucho de los problemas de otros, pero los nuestros, los de la cola, el pollo y la luz, esos se quedan sin solución. "Les preocupa cualquier cosa menos los cubanos", dice la gente, y tienen su razón.

Qué dicen las partes

René, por supuesto, defiende a capa y espada la postura de la isla frente a Washington. Insiste en que los yanquis tienen sus broncas internas, sus divisiones y tensiones que hasta les cambian la política exterior. Él lo ve con sus propios ojos, dice.

Pero hay que decirlo: en el programa no soltaron ni un solo dato concreto para probar esa "crisis terrible", más allá de hablar de la polarización y los debates de elecciones. De las penurias de aquí, ni pío. Los internautas, claro, hicieron su bochinche y señalaron la doble moral.

Qué viene ahora

Ahora, la cosa queda en el aire. Estas declaraciones de René reavivan la eterna discusión sobre el papel de nuestra televisión: ¿es para analizar lo de afuera o para mirarnos el ombligo? Es un jaleo más en la eterna confrontación discursiva entre los dos países.

Mientras tanto, aquí seguimos con lo nuestro, la lucha diaria, los retos económicos y sociales que no se van con discursos ajenos. El chisme de René es bueno para el café, pero las realidades de la isla no se arreglan con el ojo puesto en la Yuma.

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