¡Qué bochorno! El MININT sin cartón pa’ hacer el carné, ¿y ahora qué?
El Ministerio del Interior de Cuba (MININT) ha dicho que no hay plástico para los carnés de identidad. ¡Imagínate! Ahora la gente se las verá negras para cobrar o hacer cualquier trámite. Es un bochorno más en la cola de la vida.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas la última joyita que nos tiraron por la cabeza! El Ministerio del Interior, ese mismo, el MININT, salió con la noticia de que no hay ni un pedacito de plástico para fabricar los carnés de identidad. ¡Así mismo, mi gente!
La Dirección de Identificación, Inmigración y Extranjería no tiene tarjetas para hacer documentos nuevos. Esto le cae arriba a cualquiera que se le perdió, se le rompió o simplemente se mudó y necesita cambiar la dirección.
Como siempre que algo falla de raíz, la culpa es del “recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero” de los Estados Unidos. Esa frase ya nos la sabemos de memoria, mi socio.
Dónde y cuándo
Esto está pasando ahora mismo en nuestra querida Cuba. El anuncio salió fresquecito, y la gente ya está sudando frío porque el carné aquí es más importante que el aire que uno respira.
El propio MININT es quien comunicó la bronca. Si pensabas ir a sacar tu carné o el de los niños, prepárate para recibir una certificación provisional.
El ambiente está cargado, con las oficinas que antes procesaban carnés, ahora entregando esos papelitos. Un detalle más que complica el día a día.
Por qué importa
¿Y por qué importa? ¡Pero si aquí el carné es la vida! Sin él no abres una cuenta en el banco, no cobras la jubilación, no te atienden en el médico, ni haces un papel en la notaría.
Imagínate, andar con un “papelito” provisional que se dobla, se moja, y a veces ni te lo aceptan en todos lados. Es añadirle más trabas a una vida que ya es un slalom de obstáculos.
Esta situación no solo es un dolor de cabeza, es una precariedad administrativa que nos baja de categoría. Es un paso atrás en la seguridad y en la dignidad de los trámites básicos.
Qué dicen las partes
Como te decía, el Gobierno, a través del MININT, insiste en que el “bloqueo” es el culpable de que no lleguen las dichosas tarjetas de plástico. Es la justificación oficial para cada falta de insumo, desde la luz hasta el combustible.
Pero la gente en la calle, el pueblo, el que echa el día a día, ya está que no se traga el cuento tan fácil. Muchos murmuran que ya es hora de que se mire para adentro también, que no todo puede ser culpa de afuera.
Hay una indignación sabrosa, un “no me venga con ese cuento” que se siente en las colas. Unos y otros, cada cual con su verdad, pero al final el que sufre es el de a pie.
Qué viene ahora
Pues ahora lo que viene es más de lo mismo: miles de cubanos andarán con “certificaciones de identidad” en el bolsillo, rogando que nos las acepten en todos los trámites. Y los carnés viejos, aunque vencidos, seguirán valiendo “por decreto”.
Es una espera a ver cuándo aparece el milagroso plástico, mientras la identidad legal de uno pende de un hilo, o mejor dicho, de un papelito provisional.
Seguiremos viendo cómo esta situación se suma a la lista interminable de carencias y de servicios que se complican. Ojo, que la identidad no es un lujo, ¡es un derecho! Y ahora, hasta eso está en veremos.