¿Apuñalaron el neutro en Matanzas? Clases paradas y ollas fritas por apagón de más de cien horas
Un apagón de más de cien horas en Matanzas causó daños a electrodomésticos por sobrevoltaje tras rotura de cable neutro. Residentes exigen solución.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! En Matanzas, un edificio entero está sumido en la oscuridad y el drama, con más de cien horas sin electricidad. ¿Y por qué? Porque se partió el cable neutro del poste que les da la vida. Este rollo se armó cuando, después de una brevísima pausa en el apagón, el cable dijo basta. ¡Imagínate el bochinche!
Al romperse el cable, hubo un subidón de voltaje tremendo, ¡168 voltios! Esto hizo que varios electrodomésticos de los vecinos se fritaran como si estuvieran en un carnaval. La profesora Alina Bárbara López Hernández, que vive allí, nos cuenta la historia. Ella no perdió nada, pero varios de sus vecinos sí vieron cómo se les achicharraban ollas eléctricas, cocinas de inducción, baterías, televisores y hasta cargadores de motorinas. ¡Un desastre!
Dónde y cuándo
Todo este lío ocurrió en un edificio de la ciudad de Matanzas. La cosa se puso fea hace ya más de cien horas, con la rotura del cable neutro del poste que surte de corriente a la edificación. El incidente que provocó el sobrevoltaje sucedió justo cuando se intentaba restablecer el servicio, que apenas duró un par de horas antes de volver a caerse.
El ambiente, te imaginarás, está que arde. Entre el calor, la falta de luz y los equipos dañados, la tensión se siente en el aire. La gente está desesperada porque la solución no llega.
Por qué importa
Esto no es solo un apagón cualquiera, compadre. Le cae directo al bolsillo y a la vida diaria de la gente. ¿Quién aguanta más de cien horas sin luz? Con estos apagones eternos y encima los aparatos que se te queman, la cosa se pone color de hormiga. La gente está hablando de esto porque afecta su economía y su bienestar. ¿Cómo haces tu comida, cómo ves la televisión, cómo cargas tu teléfono si no tienes luz y encima te dañan los equipos?
Además, esto saca a relucir las carencias en el mantenimiento de las redes eléctricas y la lentitud para resolver problemas que afectan directamente a los ciudadanos. Es un tema que pone en jaque la calidad de vida.
Qué dicen las partes
La profesora López Hernández puso el grito en el cielo y llamó a la empresa eléctrica, ¡pero parece que la cosa está enredada! El reporte quedó registrado con el número 7503, pero la respuesta que le dan es que necesitan un técnico especial para evaluar los daños. Dicen que siempre hay un guardia para estas cosas, pero al parecer, ese guardia estaba de vacaciones o algo así.
Lo más frustrante es que vieron pasar un carro de la eléctrica con una escalera, ¡y los vecinos les pidieron ayuda! Pero los trabajadores dijeron que esa no era su tarea. ¡Imagínate! La cosa se pone peor porque ya han pasado varios días y nada que resuelven. Además, la profesora recuerda que una vez una reparación parecida tardó 17 días. ¡17 días sin luz!
Qué viene ahora
Ante la falta de solución, los vecinos están que trinan. Tienen pensado ir el lunes a las oficinas del Gobierno y del Partido en la ciudad para poner el caso en su cara. Quieren que alguien de arriba les ponga atención y resuelva este problema de una vez por todas. La gente está esperando una respuesta seria y una solución rápida, porque ya se cansaron de tanta espera y de perder sus cosas.
Hay que ver qué pasa el lunes. Si no les hacen caso, ¿hasta dónde llegará este bochinche? La comunidad está a la expectativa, esperando que esta vez sí se tomen en serio la situación y envíen a alguien que resuelva de verdad, no solo de palabra.