¡Profesor Botado de la CUJAE por Hablar Claro de la Crisis!

Madre de funcionaria cubana defiende a profesor de la CUJAE apartado por criticar la crisis universitaria y nacional en redes sociales.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que en La Habana se están poniendo las cosas calientes. Un profesor de arquitectura de la CUJAE, Abel Tablada de la Torre, ¡zas!, lo separaron de la docencia. ¿El motivo? Que se le fue la lengua en redes sociales criticando cómo van las cosas en Cuba y en la propia universidad.

Lo que sí te digo es que su mamá, Carolina de la Torre, que es psicóloga y escritora, salió a defenderlo a capa y espada. ¡Orgullosa de su hijo y de los que le dan apoyo! Dijo que Abel tuvo mucho valor y altura ética defendiendo sus ideas.

¿Dónde y cuándo fue este bochinche?

Esto saltó a la luz hace poco, como por el 5 de marzo de 2026. El profesor, según se dice, se despidió de sus estudiantes por WhatsApp, diciendo que sus reflexiones no le habían caído bien a la dirección de la CUJAE. Imagínate el cuadro.

Parece que se metió en camisa de once varas al hablar de cómo se maneja la plata en Etecsa el año pasado y escribir un artículo llamado “La Universidad y la resiliencia”. Ahí es donde se puso bueno el asunto.

¿Y a quién le cae esta bola? ¿Por qué importa?

Esto importa porque, mira, el profesor Tablada pintó un cuadro bastante crudo de las universidades cubanas. Habló de los apagones que no se acaban, los líos del transporte, la falta de materiales y de que los profesores se están matando por sueldos de 10 a 15 dólares al mes. ¡Así como lo oyes!

Además, lanzó una advertencia seria: la preparación de los nuevos estudiantes no anda bien y hay problemas para entrar y quedarse en la educación superior. Dijo que tanta “resiliencia” nos está haciendo normalizar lo que no debería ser normal.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, tienes al profesor y su madre defendiendo el derecho a opinar y la valentía cívica. Por otro lado, la dirección de la universidad no ha dicho ni pío oficialmente. Ni que lo botaron, ni que le dieron un coscorrón, nada. El mismo profesor, cuando le preguntaron, dijo que estaba gestionando la vaina por “canales internos”.

Unos dicen que el tipo se pasó de la raya, otros que es un valiente que dice la verdad. El tema es que esto ha puesto a todo el mundo a hablar y a debatir sobre hasta dónde llega el pensamiento crítico en las universidades de aquí.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene en el culebrón?

Bueno, lo que está claro es que la cosa está en el aire. La universidad no ha soltado prenda, y el profesor, pues, a ver qué pasa con esos “canales internos”. Pero ya el debate está montado en las redes y en la calle.

Lo que sí es seguro es que este caso ha tocado una fibra sensible y ha sacado a relucir las tensiones que hay entre decir lo que uno piensa y las consecuencias que eso puede traer en el contexto cubano actual. Habrá que seguir de cerca cómo se resuelve este entuerto.

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