¿Por qué le quitan el airbag a los cubanos en Hialeah? ¡El cuento del ladrón serial!
Arrestado presunto ladrón serial de autos en Hialeah, vinculado a robos a cubanos, sustrayendo piezas valiosas como airbags. Investigan red criminal.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Hialeah la cosa se está poniendo caliente con los carros. Agarraron a un tipo, Miguel Gabriel Andrés, de 30 años, que supuestamente se las daba de ladrón serial de autos, ¡y de los que le caen a los cubanos encima! Lo que más jode es que se llevaban hasta los airbags, de esos que valen un dineral en la calle.
Este cuento no es nuevo, pero ahora parece que le pusieron el cascabel al gato, o al menos a uno de los gatos de esta historia.
¿Dónde y cuándo pasó el bochinche?
Pues mira, todo este relajo se destapó en el condado de Miami-Dade, pero las fechorías de este señor, y parece que de su combo, se extendían por Hialeah, Miami Gardens y otras zonas del sur de la Florida. El arresto fue en plena madrugada. Un agente de la autopista vio un carro sospechoso y ¡zas!, empezó la película de persecución. Al final, lo pararon, pero él y dos más se bajaron del carro y ¡chao pescao!, se les volaron.
Imagínate el ambiente, la noche, la sirena, la carrera... un drama bueno para contar en la cola del pollo.
¿Y a quién le cae esto arriba? ¿Por qué importa?
A ver, esto importa porque a nadie le gusta que le den un palo a su carro, ¡y menos si te roban las piezas más caras! Los cubanos, que a veces le meten tanto esfuerzo a comprarse su carro, ahora tienen que preocuparse también por los que andan robando airbags. Estos rateros se aprovechan de que los airbags se venden bien caritos por ahí abajo.
La cosa es que esto afecta la tranquilidad y el bolsillo de la gente. Si no los paran, esto se hace una plaga.
¿Qué dicen las partes?
Los policías, obvio, dicen que este Andrés es el malo de la película y que lo tienen. Señalan que él y su gente andaban en carros como un Nissan Altima o un Ford Explorer para hacer de las suyas. Han dicho que este mismo tipo ya lo habían pillado antes en escenas de robo, pero se les había escurrido.
Los otros dos que andaban con él, esos sí que se les pelaron y todavía andan por ahí, o eso creen. Del lado de los ladrones, bueno, no han dicho nada porque los tienen presos, o se los llevó la corriente.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene en el cuento?
Pues ahora la policía está de cabeza intentando ver qué tanto se metió este señor en líos y si hay más gente metida en el asunto. Lo tienen en la cárcel del condado de Miami-Dade y le han metido cargos por hurto mayor, robo con allanamiento y evasión policial. Si lo encuentran culpable de todo, se puede ir pa'lante varios años, ¡décadas quizás!
Hay que ver si atrapan a los otros dos compinches y si esto frena la ola de robos de airbags por allá. La cosa sigue caliente.