¡Se le paró el corazón al preso político en huelga y suspendió el ayuno!

Preso político cubano Roilán Álvarez Rensoler suspende huelga de hambre tras 50 días y sufrir un paro cardíaco. Su salud es crítica.

¡Oye esto pa' que veas!

Mira tú, que el preso político Roilán Álvarez Rensoler, después de más de 50 días aguantando hambre, tuvo que colgar los guantes. ¿Y por qué, pregunta tú? Porque le dio un paro cardíaco, ¡imagínate el susto! La cosa se puso seria, seria, y tuvo que bajarle al ayuno para ver si se recupera.

Él empezó con esa huelga allá por el 30 de enero, diciendo que lo habían metido preso sin ton ni son. La cosa es que el hombre estaba en el hospital, y de lo débil que estaba, ¡zas!, le dio el paro. Le tuvieron que meter mano con el desfibrilador para revivirlo, ¡un drama de novela!

¿Dónde fue este bochinche y cuándo?

Todo este lío pasó en Cuba, específicamente en Holguín. El paro cardíaco le dio mientras estaba ingresado en el hospital, y de ahí, ¡pa'trás a la Prisión Provisional de Holguín! La Seguridad del Estado ordenó el traslado, y mira, el hombre sigue delicado, según cuentan los familiares y los que están al pie del cañón.

La cosa se pone tensa porque no se sabe mucho de él, y ya tú sabes cómo es esto, cuando no se dice nada, la gente se inventa de todo. La última noticia es que hasta Donald Trump y Marco Rubio pidieron que se metieran en el asunto, dada la gravedad.

¿Y a quién le cae arriba esto?

Pues mira, a todo el que defiende los derechos humanos, a la gente que está en contra de cómo se hacen las cosas en la isla. Cuando un preso político llega a estos extremos, es porque la situación está que arde.

Esto nos recuerda que las huelgas de hambre no son un juego, son la última carta que juegan cuando sienten que no tienen otra salida. Y lo peor es que estas cosas pasan, y muchos se enteran después, o no se enteran nunca, porque la información no fluye.

¿Qué dicen unos y otros?

De parte del gobierno, silencio total, nada de información oficial. Eso es lo que más preocupa a los familiares y a los opositores. Dicen que las condiciones en las prisiones no son las mejores y que estas huelgas son una prueba de eso.

Por otro lado, José Daniel Ferrer, que está muy al tanto de todo, ha estado pidiendo ayuda y denunciando la falta de transparencia. Él es uno de los que más insiste en que hay que prestarle atención a estos casos, porque no son hechos aislados, son parte de un problema mayor.

¿Y ahora qué viene?

Pues ahora habrá que ver cómo evoluciona Roilán Álvarez Rensoler. Si se recupera o si, por el contrario, su salud sigue deteriorándose. Lo que sí está claro es que este caso va a seguir dando de qué hablar, porque pone el foco en las condiciones de los presos políticos en Cuba.

La comunidad opositora y los defensores de derechos humanos estarán muy pendientes de cada paso. Lo que pase con él será un termómetro de cómo se manejan estas situaciones en la isla. Habrá que seguir el cuento de cerca.

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