¡La cosa se puso fea! Presa del 11J en huelga de hambre, ahora la mueven a otra cárcel
Yunaiky Linares, presa del 11J y en huelga de hambre, fue trasladada de prisión en La Habana. Familiares desconocen su estado de salud.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la justicia en Cuba anda moviendo fichas, y esta vez le tocó a Yunaiky de la Caridad Linares Rodríguez. Si te suena el nombre, es porque esta joven estuvo metida en las protestas de aquel famoso 11 de julio. Pues resulta que la sacaron del centro de detención donde estaba y la mandaron para otro lado, a la cárcel del Guatao, allá en La Habana. Imagínate el lío.
La cosa se pone más tensa porque, según dicen los activistas, Yunaiky estaba en huelga de hambre desde hace rato. La detuvieron el 2 de junio en Santa Amalia, en Arroyo Naranjo, y después de pasar por el Vivac, decidió dejar de comer para protestar. Ahora, con este traslado, nadie sabe cómo está ni si sigue en su protesta.
¿Dónde y cuándo pasó esta novela?
Todo este rollo se supo hace poco, pero la detención de Yunaiky fue el pasado 2 de junio. La última parada conocida antes del Guatao fue el Vivac, un lugar que no inspira precisamente vacaciones. El traslado a la prisión de mujeres de Occidente, o El Guatao, ocurrió hace unos días, pero la fecha exacta no está clara. Lo que sí es seguro es que su madre no ha podido hablar con ella desde que la movieron, y eso siempre es una mala señal.
Además, parece que no es solo Yunaiky. A su padrastro, Luis Alberto Reyes López, también lo cambiaron de lugar, lo mandaron pa' Valle Grande. Nadie sabe bien por qué, pero las movidas así nunca traen buenas noticias.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Bueno, a Yunaiky le cae todo el peso de la ley, o al menos eso parece. Ella ya había estado presa por las protestas del 2021 y la habían soltado hace poco, pero le quedaba una condena de ocho años. Ahora, con esta nueva detención y traslado, la cosa se complica más para ella y su familia. La gente en las redes está hablando de esto, y la preocupación es grande porque antes de que la movieran, ella había soltado un video denunciando supuestos golpes de la policía. Imagínate el panorama.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, los activistas y familiares son los que están soltando la sopa, denunciando los traslados y la huelga de hambre. Dicen que la policía actuó con violencia. Por otro lado, el silencio oficial es total. Ni el gobierno ni las autoridades han dicho esta boca es mía sobre el traslado de Yunaiky, ni sobre el de su padrastro, ni sobre por qué la detuvieron de nuevo. Es el cuento de siempre: la gente habla y las autoridades, calladitas.
¿Qué viene ahora?
Pues ahora toca esperar y ver qué pasa. Lo más importante es saber si Yunaiky Linares está bien de salud y si va a seguir con la huelga de hambre. También hay que ver si las autoridades deciden aclarar algo o si todo sigue en el aire, como suele pasar. La familia, seguro, está intentando hacer algo para saber de ella y, quién sabe, quizás conseguir alguna solución. Pero con este panorama, no se ve nada fácil.