¿Se nos va Otero Alcántara pa'l carajo o qué? ¡El artista pide pista pa' salir de Cuba!
Luis Manuel Otero Alcántara podría salir de Cuba bajo condición de exilio. Su caso reabre el debate sobre presos políticos en la isla.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que el artista y activista Luis Manuel Otero Alcántara, de ese Movimiento San Isidro que tanto suena, pudiera estar cantando bingo pa' salir de la puñeta. Las voces andan diciendo que en cualquier momento se nos muda, pero con una condición que da candela: ¡irse pa' fuera de Cuba! Dicen que el mismo artista, oye, aceptó la jugada del exilio a cambio de su libertad. ¡Tremenda cosa!
Esto me suena a lo que han hecho antes, ¿sabes? Sacar a los que les molestan, como quien quita una espina. Si no te pueden callar del todo, pero tampoco te quieren suelto sin más, pues te dan el empujón pa'l extranjero. Es una forma de tenerte lejos, pero sin que parezca que te tienen preso por gusto.
¿Y esto fue dónde y cuándo?
Bueno, todo este bochinche se armó porque el reguetonero El Funky, que es compadre de Otero Alcántara, soltó una indirecta en las redes. Y el periodista Mario Vallejo, que sabe de estas cosas, contó que esto recuerda viejas mañas del gobierno. El preso fue detenido allá por el 11 de julio de 2021, ¡en medio de aquellas protestas que se armaron en un montón de pueblos! Lo acusaron de unas cuantas cosas: ultrage a los símbolos, desacato y desorden público. ¡Y le cayeron cinco años de chirona!
Las organizaciones de derechos humanos, como siempre, dicen que a este muchacho lo metieron preso por ser opositor, no por otra cosa. Y a principios de este año, se supo que el mismo Otero Alcántara dijo que él seguía en la lucha desde afuera, que su caso se había vuelto un negociado político.
¿Y a quién le cae esto arriba? ¿Por qué importa?
Pues mira, este asunto le cae directo a la gente que cree en la libertad de expresión y en el arte sin mordaza. Si Otero Alcántara se va, cambia el panorama de la disidencia cubana. Para muchos, su salida puede ser una victoria, porque recupera su libertad, aunque sea lejos. Para otros, es una señal de que el sistema prefiere exportar sus problemas en vez de resolverlos.
La cosa es que este artista no es un cualquiera. ¡Hasta la revista Time lo puso entre las 100 personas más influyentes del mundo en 2021! Y Amnistía Internacional lo ha llamado