¿Hasta dónde llega la maldad? ¡Robot tocapuertos en Alemania!

Un robot humanoide manoseó a una menor en Alemania. Dos jóvenes están siendo investigados por programar y transmitir el acto en redes sociales.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! En Colonia, Alemania, se formó un bochinche gordo. Agarraron a dos muchachos, uno de 16 y otro de 19, porque supuestamente usaron un robot para manosear a una chamaquita de 16 años. El robot, ¡imagínate tú!, le metió mano en los glúteos y hasta hizo movimientos que suenan a cosa fea.

Y pa' colmo, parece que los dos muchachos no se conformaron con la fechoría, sino que se echaron a reír, grabaron todo y lo tiraron pa' las redes sociales. ¡Qué descaro!

Dónde y cuándo

Esto se armó la noche del sábado al domingo, ahí mismo, cerca de un sitio de comida rápida en Colonia, una ciudad por allá en el oeste de Alemania. La calle estaba movida, gente alrededor, y en medio de todo, el robot haciendo de las suyas y los muchachos comentando la jugada como si nada.

El robot es como de metro veinte, vestía camiseta sin mangas, pantalón deportivo, cadena dorada y hasta gafas. ¡Parecía un artista callejero, pero de los malos!

Por qué importa

Esto no es un jueguito de video, mi gente. Aquí estamos hablando de una agresión, de una falta de respeto a una menor. Lo que importa es que se está usando la tecnología, algo que se supone nos ayuda, para hacerle daño a la gente y encima reírse de ello.

Lo que venga ahora va a sentar un precedente, porque ¿quién responde cuando un robot hace de las suyas? ¿El que lo programó, el que lo manejó, el robot mismo? Hay que ponerle freno a esta locura.

Qué dicen las partes

La policía está que no se halla, intentando descifrar si los movimientos del robot eran cosa planeada de antemano o si los muchachos lo manejaban a control remoto en el momento. Confiscaron el robot y los celulares de los sospechosos, a ver si pescan algo ahí.

Los dos muchachos, por ahora, no tienen cargos formales, pero la investigación está que arde. La policía, además, le pide a la gente que no haga chistes ni comentarios ofensivos, que esto es serio y puede hacerle más daño a la víctima.

Qué viene ahora

Pues ahora toca esperar a ver qué deciden las autoridades. Tienen que aclarar quién hizo qué y cómo fue todo exactamente. Si el robot estaba programado o lo movían ellos, eso cambia todo el cuento.

Lo claro es que este caso pone a pensar a muchos sobre hasta dónde puede llegar la picardía y la irresponsabilidad con la tecnología. Habrá que seguir de cerca cómo termina esto y qué se aprende de esta historia.