¿Bolsillo vacío en La Habana? Les caen encima a los bukenkes con multas millonarias
Policía cubana multa a dos 'bukenkes' con 24.000 CUP en La Habana. La medida genera debate sobre la crisis del transporte y la ilegalidad.
¡Qué bochinche en El Curita!
Oye esto pa’ que veas cómo anda la cosa en La Habana. La Policía, ¡zas!, les cayó encima a dos muchachos que estaban ahí, en Parque El Curita, haciendo de las suyas como gestores de pasaje. Tú sabes, esos que le buscan el bus a la gente, los famosos bukenkes. ¡Y les metieron una multa que te deja temblando! 24.000 pesos cubanos les cayeron encima.
Parece que la cosa se está poniendo seria con la ilegalidad en el transporte, pero vamos a ver si esto se resuelve de verdad o es solo pa’ salir del paso.
¿Y dónde fue el drama?
La cosa pasó esta semana en el Parque El Curita, un punto clave en La Habana donde todo el mundo busca cómo moverse. El jefe de tránsito, Alain Blanch Aldana, se apareció con su gente y agarró a los muchachos en pleno trabajo. Los multaron con 16.000 pesos por un decreto, el 91, y otros 8.000 por el 30. Después, se los llevaron pa’ la estación de Centro Habana pa’ completar el papeleo.
La gente, claro, con el sol a cuestas y las guaguas que no aparecen, se pregunta si esto arregla algo o solo es un show más.
¿Y a quién le cae esto?
Pues mira, a primera vista, le cae a esos dos bukenkes. Pero si te pones a pensar, el problema es más grande. Falta transporte público, no hay combustible y la gente se las tiene que ingeniar pa’ llegar a donde va. Estos muchachos, aunque cobren lo suyo, están resolviendo un apuro a muchos habaneros que si no, se quedan pegados.
Por eso en las redes, la gente no está muy contenta con la multa. Dicen que los precios de los bukenkes son un reflejo de que el transporte oficial es un lujo y que el gobierno no da pie con bola.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, la Policía y el gobierno dicen que están luchando contra la ilegalidad y la especulación. Quieren poner orden en el transporte, eso es lo que dicen.
Por el otro, la gente de a pie, la que usa el transporte, dice que los bukenkes son una consecuencia de la falta de opciones. Jennifer Martínez escribió que los precios no son culpa de esos dos, sino de la escasez y la falta de garantías. Y Yoryana Morffi hasta se mofó, diciendo que el parque está más lleno de día que de noche, ¡pa’ que los atraparan!
¿Y ahora qué?
Bueno, la pregunta del millón es si esta multa de 24.000 pesos va a cambiar algo. ¿Se va a invertir ese dinero en mejorar el transporte público, que es lo que hace falta con urgencia? ¿O se va a quedar en un montón de papeles y el problema va a seguir ahí, como siempre?
Lo que sí está claro es que los bukenkes son un síntoma de un problema más profundo. Mientras no haya transporte oficial que funcione, y no haya combustible, la gente va a seguir buscando soluciones, y a veces esas soluciones son las que la ley considera ilegales.