¡SOS Cuba! Joven autista y huérfano se desangra mientras hospitales le cierran la puerta

Joven cubano autista y huérfano sufre grave infección; familiares denuncian negación de ingreso en hospitales por falta de recursos.

¡Oye esto pa' que veas la cosa!

Hay un drama gordo en Boyeros con un muchacho, Rafael Acosta, que está en las últimas. El chiquillo tiene autismo, es huérfano y encima, ¡zas!, le entró una infección que lo está acabando. La gente está que trina porque parece que los hospitales le cierran las puertas en las narices.

Según cuentan, el joven necesita atención ya, pero le han dicho que no, que no hay camas, que no hay medicinas, ¡lo que tú quieras! Imagínate el desespero de la familia y los amigos que ven cómo se le va la vida y no hay quien le eche una mano en serio.

¿Dónde está el lío y cuándo se complica todo?

Todo este rollo se está viviendo en Boyeros, en La Habana. El muchacho, Rafael Acosta, está delicado, delicado. La cosa se puso fea con una infección que dicen que es bacteriana y le está atacando los tejidos. ¡Un peligro!

La denuncia la ha soltado una activista, Irma Broek, y ha prendido la mecha en las redes. Aparentemente, el joven ha tocado puertas en el Hospital del Rincón y otros por ahí, pero ¡nanai!, que no hay condiciones, ni medicinas, ni na'.

Y esto a quién le cae arriba y por qué importa tanto

Mira, esto importa porque es la vida de un muchacho que está solo en el mundo. Rafael es huérfano, no tiene padres que lo defiendan, y vive de una chequera que no da ni pa' medio curarlo.

Ahora mismo está con una tía, que tampoco tiene para afrontar esta emergencia. El chaval ya tiene trabajo hasta para caminar, y lo que necesita es una ambulancia y un hospital de verdad que lo atienda antes de que sea demasiado tarde. ¡Una vergüenza que un ser humano tenga que pasar por esto!

¿Y qué dicen unos y otros?

Pues mira, por un lado, están los familiares y activistas que claman por ayuda y denuncian la falta de respuesta del sistema de salud. Dicen que los hospitales están fallando y que Rafael no está recibiendo la atención que merece.

Por otro lado, lo que se entiende es que hay una crisis de recursos: falta de medicamentos, de camas, de especialistas. Es el cuento de nunca acabar que pone en riesgo la salud de la gente. El cuñado del joven, Ever, está dispuesto a ayudar, pero sin dinero y sin medios, poco puede hacer.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?

Pues ahora mismo, lo que se espera es un milagro o que alguien con poder mueva ficha. La gente en las redes está pidiendo al Ministerio de Salud Pública que meta mano ya, que manden una ambulancia, que lo ingresen en un hospital decente.

El futuro de Rafael está en el aire, depende de si alguien reacciona a tiempo y le da la atención que necesita urgentemente. La presión social es fuerte, a ver si sirve para algo y evitan que esta historia termine mal.

Más noticias