¿Te timaron con un disco duro falso? ¡El truco del bombillo que engaña en La Habana!
Periodista cubana fue estafada con un disco duro falso de 1TB comprado informalmente. El dispositivo era un engaño con un bombillo, exponiendo riesgos del mercado negro.
¡Oye esto pa' que veas lo que pasa!
La periodista Ania Ortega, de las que salen en la televisión oficialista, se comió tremenda estafa. ¡Imagínate! Compró un disco duro externo de 1 terabyte, de esos que uno usa pa' guardar las fotos y el trabajo, y le dieron un tolete. Resulta que el aparato era más falso que un peso de madera.
Esto pasó hace como cuatro años, cuando a la pobre Ania se le rompió su laptop y necesitaba resolver pa'l curro. Se fue a buscar un disco duro por las ventas esas que uno se encuentra por ahí, y un chiquillo en motorina se lo vendió, ¡hasta le dio garantía y su número! Pero claro, como ella no tenía compu a mano pa' probarlo al momento, lo guardó tranquilita.
¿Y dónde fue el bochinche?
Cuando la periodista quiso usar el dichoso disco duro, ¡nada! El aparato no respondía, ni pa'lante ni pa'trás. Estuvo ahí guardado hasta que fue a un taller en La Habana, en 8 y 23, que le recomendaron. El técnico, después de meterle mano, ¡zas! Descubrió el pastel.
Adentro del supuesto disco duro, ¡ni disco duro había! Lo que encontraron fue una lámina de plomo ligero y una memoria rota. ¡Y pa' colmo, le habían metido un bombillito que se encendía cuando lo enchufabas, pa' hacerte creer que el aparato funcionaba!
¿Y esto por qué importa?
Este caso te dice clarito que comprar por la izquierda, sobre todo equipos, es un riesgo tremendo. La gente se las ve negras pa' conseguir cosas por el mercado formal, y por eso recurre a estas ventas informales, pero miren lo que pasa.
A Ania le ha tocado darle la voz de alerta a todo el mundo pa' que no les pase lo mismo. Porque aunque el vendedor le dio hasta carné, después no hubo forma de encontrarlo.
¿Qué dicen las partes?
Bueno, Ania Ortega, la víctima, ha contado su experiencia pa' advertir. El vendedor, un joven en motorina, ofreció supuesta garantía y datos, pero se esfumó. El técnico del taller confirmó que este tipo de timos son comunes, y que reciben muchos equipos falsificados.
¿Y ahora qué?
Pues ahora queda la advertencia. Ania dice que hay que probar todo al momento de comprar, no comprarle a cualquiera sin un lugar físico donde reclamar, y guardar bien los datos del vendedor. La cosa está difícil, y parece que los vivos se aprovechan de eso.
Hay que andar con los ojos bien abiertos pa' que no te den gato por liebre, sobre todo con la tecnología. ¡Uno nunca sabe con qué se va a encontrar!