¿Y este cómo llegó? Periodista cubano de TV estatal, vetado al principio, celebra título de España en Madrid
Periodista cubano Héctor Villar, inicialmente inadmisible en EEUU, cubrió el Mundial 2026 y celebró el título de España en Madrid, generando debate sobre sus privilegios.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que el periodista deportivo de la TV estatal cubana, Héctor Villar, anda de fiesta en Madrid. Y tú te preguntarás: ¿y este cómo llegó ahí? Pues sí, este señor cubrió el Mundial de Fútbol 2026, aunque al principio le pusieron la tranca en Estados Unidos, lo declararon inadmisible. ¡Pero se las ingenió para entrar!
Después de la final que dejó a España campeona contra Argentina, Villar se pegó a la celebración en la capital española, como si nada. ¡Imagínate la escena!
¿Dónde fue la vaina y cuándo?
Todo este bochinche ocurrió alrededor del Mundial de Fútbol 2022, que se disputó en Qatar. La final, ese partido que tenía a todo el mundo al borde del asiento, fue entre España y Argentina. Después de la victoria española, el periodista no se quedó quieto y se lanzó para Madrid.
Allí, en pleno corazón de España, miles de fanáticos salieron a las calles a celebrar por todo lo alto con sus campeones. ¡Un fiestón que duró lo que no está escrito!
¿Y a quién le cae esto arriba?
Pues a nadie le cae bien este cuento, créeme. Mientras en Cuba la gente vive una miseria terrible y las cosas no están ni para celebrar que el pollo no falte, este periodista anda de viaje, cubriendo festejos de otros países. La gente se pregunta cómo es posible que él sí pueda darse esos lujos cuando la isla ni siquiera clasificó para el Mundial.
Hay quien dice que le pagan todo porque otro medio internacional lo tiene contratado. Lo cierto es que es un periodista privilegiado, y eso, en los tiempos que corren en Cuba, duele y da qué pensar.
¿Qué dicen las partes?
Bueno, por un lado, está la versión oficial que nos dan de que Villar cubrió el evento. Por otro lado, está el murmullo de la gente, la gente de la calle, que cuestiona y se pregunta cómo es posible este despliegue de medios para un periodista cubano en estas circunstancias. Y luego está la posible explicación de que trabaja para un medio extranjero, lo que justificaría el viaje y los gastos, pero no deja de ser un tema polémico.
¿Y ahora qué?
Pues lo que queda es el debate. La gente sigue hablando de por qué este periodista tuvo la oportunidad de estar allí y celebrar con el equipo campeón, mientras la mayoría en su país apenas tienen para comer. Hay que ver si desde el gobierno cubano dan alguna explicación o si esto se queda como un chisme más de la cola del pollo.