¿Qué pasó aquí? ¡El pan en La Habana pegó un brinco de payaso!
El pan en La Habana se disparó de 480 a 700 pesos en un día, encendiendo las alarmas entre los habaneros por el costo de los alimentos básicos.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! El pan, ese que uno come to’ los días, se puso más caro que un dólar en la esquina. Aquí en La Habana, de un día pa’ otro, un paquete que ayer valía 480 pesos, hoy amaneció costando 700. ¡Un brinco que te deja con la boca abierta y el bolsillo temblando!
Una vecina, Tahymi Monzón, fue la que soltó la bomba en las redes, contando que al ir a comprar el pan de la casa se encontró con ese susto. Dijo que hasta la calidad del pan también dejó qué desear. ¡Imagínate, pagas más y te dan menos y peor!
Dónde y cuándo
Esto fue en La Habana, en uno de esos lugares donde uno va a buscar el pan diario, imagino que por los lados de la casa de Tahymi. El cambio fue así, rapidito, ¡en menos de 24 horas! Pasó del sábado para el domingo, o de viernes para sábado, como sea, pero fue de un día para otro.
La gente anda alborotada, con ese calor que da más trabajo, pensando en cómo resolver la comida cuando hasta el pan te da un golpe.
Por qué importa
Porque el pan no es cualquier cosa, mi socio. Es lo que se come el pueblo, lo que le da fuerza a uno pa’ empezar el día. Cuando el pan sube así, es que todo lo demás se pone cuesta arriba.
Las familias que ya andan apretadas, ahora tienen que pensar si compran el pan o algo más. Es un golpe directo al bolsillo, y la gente lo que quiere es comer decente sin tener que hacer malabares.
Qué dicen las partes
Por un lado, está la gente, como Tahymi y los que comentaron en redes, quejándose y mostrando la preocupación. Dicen que los precios se están volviendo locos y que los salarios no dan abasto.
Del otro lado, bueno, lo que se sabe es que hay problemas pa’ conseguir las materias primas, los costos de llevar la comida a la mesa y que no hay suficiente pa’ todo el mundo. Son las explicaciones que siempre dan, pero la gente lo que quiere es poder comer.
Qué viene ahora
Pues mira, lo que viene es seguir de cerca cómo se pone la cosa. Si el pan sigue subiendo, habrá que ver si la gente se acostumbra a comer menos o a buscar otras alternativas.
Lo seguro es que la conversación va a seguir caliente. La gente va a seguir hablando en la cola, en la guagua, en el balcón. Hay que estar pendiente a ver si hay alguna respuesta o si esto se queda así, con el pan más caro que antes.