¡Ojo al dato! Panadería '26 de Julio' pillada con las manos en la masa: ¡El pan pesa la mitad y sobra un montón!

Panadería estatal en Camagüey, Florida, bajo investigación por pan con peso insuficiente y posible desvío de recursos. Se buscan explicaciones.

¡Oye esto pa’ que veas!

Imagínate tú, que vas a la bodega a buscar tu pan del día, ese que uno espera con el alma en vilo, y ¡zas! Te encuentras con que la cosa no está como debe estar. Pues eso mismo le pasó a la gente en Florida, Camagüey, con la panadería esa que le pusieron el nombre de “26 de Julio”. Unos inspectores, de esos que aparecen de repente como el aguacero, se metieron allí y ¡menudo descubrimiento!

Al parecer, el pan que sale de esa cocina no pesa lo que tiene que pesar. ¡Imagínate el drama! Uno paga por un pan, y lo que recibe es como la mitad de lo prometido. ¡Qué falta de respeto con el pueblo!

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Todo este bochinche pasó en la panadería estatal “26 de Julio”, allá en San Antonio, municipio de Florida, en Camagüey. Fue hace poco, en un control sorpresa que nadie se esperaba. Los inspectores llegaron sin avisar, con la lupa en la mano, y empezaron a medir y pesar todo.

La gente de Radio Camagüey y Cadena Agramonte, que son los que están al tanto de estas cosas, contaron que el peso no daba. El pan, que según las reglas debe pesar unos 660 gramos después de salir del horno, ¡muchas veces no llegaba ni a 300 gramos! Vamos, ¡la mitad de la mitad!

Y esto, ¿por qué importa?

Bueno, esto importa porque el pan es la base de la comida para mucha gente aquí. No es un lujo, es una necesidad. Cuando el pan no llega con el peso correcto, significa que nos están robando un pedacito de nuestro sustento diario.

Además, el hecho de que falte peso en cada pan levanta la sospecha de que se están quedando con la harina, con la levadura, con todo lo que hace al pan. Y eso, amigo, se llama desvío de recursos. Es como si se repartieran lo que es de todos.

¿Qué dicen las partes?

Pues mira, las autoridades locales han dicho que van a investigar a fondo. Que se van a tomar medidas, que hay que averiguar quién es el responsable de todo este lío y que esto no puede volver a pasar. Están diciendo que hay que ponerle más control a las cosas que son importantes para la gente.

Por otro lado, se supone que la dirección de la panadería debe estar dando explicaciones. Aunque hasta ahora lo que se sabe es lo que contaron los inspectores y los medios de allá. Los reportes que salieron dicen que hay panes adicionales que no se sabe ni de dónde salieron ni a dónde iban.

¿Y ahora qué?

Ahora lo que queda es esperar a ver qué resulta de toda esta investigación. Las autoridades prometieron que van a aclarar las responsabilidades y que reforzarán los controles. Lo que sí está claro es que la gente está pendiente, porque dependen de ese pan para su día a día.

Hay que ver si de verdad ponen más orden en estas panaderías para que lo que se produce para el pueblo llegue completo al pueblo. Y que se acabe el cuento de que el pan “robado” sea el pan de cada día.

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