¡Se pagaron 30 mil pesos y las cenizas se esfumaron en La Habana!

Familia cubana pagó 30,000 pesos por cremación, pero las cenizas no aparecen y denuncian malos tratos y posible desfalco.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate la situación: una familia en La Habana pagando una millonada, ¡30.000 pesos cubanos!, por cremar a un ser querido, y al final, ni rastro de las cenizas. Y pa' ponerle la guinda al pastel, les soltaron unos comentarios feos sobre el difunto. ¡Un bochinche de esos que te dejan con la boca abierta!

Todo empezó con la muerte de un hombre en Arroyo Naranjo, que llevaba tiempo postrado por una enfermedad cerebral. Después del fallecimiento, la familia se puso manos a la obra para organizar todo en la Funeraria Mauline.

¿Dónde y cuándo fue este lío?

Esto se armó en La Habana, específicamente en el municipio Arroyo Naranjo, entre la madrugada del domingo y el lunes. El hombre, que venía delicado de salud, falleció y la familia se dirigió a la Funeraria Mauline.

Allí les presentaron las opciones: un entierro por 10.000 pesos o una cremación por la friolera de 30.000. Con la familia mayor y complicando los preparativos de un entierro rápido, optaron por la cremación y soltaron la platica.

¿Y a quién le cae esto arriba?

Pues claro, a la familia que se quedó sin cenizas y con el bolsillo vacío. También a la reputación de la funeraria, que si esto se confirma, deja mucho que desear. La gente está hablando de esto porque toca un punto sensible: el respeto en momentos de dolor y la confianza en los servicios que se supone deben ser serios.

La indignación es sabrosa, porque no es solo el dinero, es la falta de humanidad y el posible engaño en un momento tan difícil. ¿Quién va a querer pasar por esto?

¿Qué dicen unos y otros?

Por un lado, está la denuncia de la familia, que asegura haber pagado los 30.000 pesos y no haber recibido el servicio de cremación. Dicen que les dieron un número para coordinar la entrega de las cenizas, pero nadie les contestó. Cuando fueron a preguntar, ¡zas!, que no había registro ni del pago ni del servicio.

Además, la familia reporta que una coordinadora de la funeraria se pasó de lista y soltó comentarios ofensivos sobre el estado físico del fallecido. ¡Imagínate tú!

Por otro lado, la plataforma que publicó el caso advierte que no pudo verificar de forma independiente las acusaciones. Así que, por ahora, están esperando la versión de la Funeraria Mauline y de las autoridades, que hasta el momento, no han dicho ni pío.

¿Y ahora qué?

Pues ahora lo que queda es esperar a ver si las autoridades meten mano en el asunto y aclaran qué pasó con esos 30.000 pesos y por qué las cenizas se perdieron en el limbo. La familia quiere respuestas y, quién sabe, quizás una investigación profunda para que esto no le pase a nadie más.

Habrá que seguir de cerca qué dicen la funeraria y los organismos oficiales. El tema está candente y la gente quiere saber la verdad.