¡Le robaron hasta el alma! Padrino Yoruba en Gran Canaria se queda con 11.000 euros de ritual prometido en Cuba

Un padrino yoruba en Gran Canaria fue condenado por estafar a una mujer cubana con 11.000 euros prometiendo un ritual en Cuba que nunca se realizó.

¡Tremendo bochinche en Gran Canaria!

Agarra asiento que esta historia te va a dejar con la boca abierta. Resulta que aquí en Gran Canaria, un hombre que se las daba de padrino yoruba, de esos que prometen arreglarte la vida con rituales y todo, ¡se fue con 11.000 euros de una cubana! Y lo peor, el cuento parece que se repite.

La víctima, una señora de origen cubano, creyó ciegamente en este “espiritualista”. Le dijo que para su propio bien, para que su vida mejorara de verdad, tenía que ir a Cuba a hacerse una coronación espiritual. ¡Imagínate la presión! La mujer llegó a pensar que su vida corría peligro si no se hacía el dichoso ritual.

Del dinero al bolsillo: El cuento del ritual fallido

Entre enero y febrero de 2020, la señora anduvo de cabeza, sacando plata hasta de donde no tenía, ¡hasta un préstamo pidió! Todo para cubrir los gastos del supuesto ritual en la isla. Pero, ¡zas! Llegó la pandemia, el COVID-19, y las restricciones de viaje se llevaron por delante la ceremonia.

Al final, el ritual brilló por su ausencia. El tipo, el supuesto padrino, hasta reconoció haber cogido la plata. Dijo que la usó para gastos previos y otras cosas espirituales. ¡Pero pruebas de eso, ni una! Ni un papelito que respaldara su cuento.

La justicia no se deja engañar

Las cortes, desde la Audiencia Provincial de Las Palmas hasta el Tribunal Supremo, le dijeron al padrino que no, que su timo no iba a pasar. Dijeron que se aprovechó de la confianza y la influencia que tenía sobre la señora, ¡y eso fue clave!

La pena es dura: dos años de cárcel, 3.000 euros de multa y, lo más importante, ¡tiene que devolver los 11.000 euros a la señora! Porque al final, lo que queda es el daño hecho y la plata que falta.

¿Y ahora qué? El camino del engaño

Este caso nos deja pensando. ¿Cuántos más se aprovechan de la fe y la desesperación de la gente? La justicia actuó, pero la confianza rota y el dinero perdido no se recuperan tan fácil.

Hay que estar pilas con estos cuentos de magia y soluciones rápidas, sobre todo cuando tocan el bolsillo. Porque al final, las promesas vacías y los rituales que nunca llegan, solo dejan un sabor amargo y, en este caso, una deuda millonaria.