Otto Ortiz se ríe de la escasez de gasolina en La Habana: ¡Más de 15,000 en la lista de espera!
El humorista cubano Otto Ortiz satiriza la crisis de combustible en La Habana, mostrando las largas listas de espera y la limitada disponibilidad de gasolina.
¿Qué pasó?
Oye esto pa' que veas la cosa en La Habana. El humorista Otto Ortiz se fajó y soltó un video en redes sociales, puro candela, pa' burlarse de la dichosa escasez de gasolina que tiene a todo el mundo loco.
El tipo, en vez de ponerse bravo, se puso a contar el relajo de las listas de espera. ¡Imagínate tú, apuntarse pa' poder llenar el tanque!
¿Dónde y cuándo?
Esto está pasando ahora mismo, en La Habana, la capital del bochinche. Otto grabó su experiencia apuntándose en dos listas, una pa' la gasolina en pesos y otra en dólar, que ahora es que se pone buena la cosa.
Señaló que en pesos, ¡tenía el puesto 1.620! Y en la de dólar, ¡el número 15.551! Con ese ritmo, dijo, se nos va la vida esperando.
¿Por qué importa?
Bueno, importa porque la gasolina no es solo pa' andar en carro, es pa' todo. Pa' los ómnibus que nos mueven, pa' las ambulancias, pa' que llegue la comida... sin gasolina, esto se para.
Que un humorista saque esto a relucir con gracia es porque la gente está hasta el cuello. Es el drama diario, contado con risa pa' no llorar.
¿Qué dicen las partes?
Según cuenta Otto y lo que se oye por ahí, el Gobierno suspendió la venta de gasolina en pesos a principios de año. Ahora, solo te venden en dólar en algunos sitios. Y eso, si es que llegas.
La gente se apunta y la lista se pone más larga que el maleconcito. Mientras, en la calle, te venden la gasolina al precio que les da la gana, más cara que un diamante.
¿Qué viene ahora?
Pues mira, mientras no cambien las cosas, esto va pa' largo. Las colas seguirán, las listas crecerán y el ingenio cubano seguirá buscando la forma de moverse.
Hay que estar pendiente a ver si aparece más gasolina, si cambian las reglas o si seguimos en este cuento de nunca acabar. Lo seguro es que la gente seguirá buscando la manera de echar pa'lante.