¡Cuba busca petróleo y dólares en Rusia mientras la Isla se ahoga!

Cuba's Vice PM seeks Russian investment amid economic crisis. A shipment of Russian oil arrived, but the island's challenges persist.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que el gobierno cubano anda buscando cómo tapar huecos y conseguir un respiro, porque el viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior, Óscar Pérez‑Oliva Fraga, se dio un saltico para San Petersburgo, Rusia. El hombre anda en plena misión, de esas que parecen de película, para convencer a los rusos de que inviertan en la Isla.

Y esto no es cualquier viajecito, no señor. El asunto es serio: la XXIII sesión de la Comisión Intergubernamental Cuba‑Rusia, y ahí Pérez‑Oliva, que además es sobrino-nieto de los Castro, está poniendo todo su empeño en mostrar a Cuba como el lugar perfecto para los negocios rusos. Pero claro, esto pasa mientras la Isla no da pie con bola con la economía y le falta hasta el combustible pa' la guagua.

¿Dónde y cuándo es el bochinche?

La cosa se puso caliente entre el 31 de marzo y el 1 de abril de 2026, en la fría pero importante ciudad de San Petersburgo. Allí, Pérez‑Oliva se sentó a hablar con Alexander Beglov, el gobernador de esa región, en un edificio que tiene más historia que el Malecón. Imagínate, el gobierno de San Petersburgo hasta anunció que mandan una donación para los hospitales de Santiago de Cuba y Matanzas. ¡Bien ahí, Rusia!

Y pa' rematar, justo cuando el cubano anda por allá, ¡zas! Llega a La Habana un barco con petróleo ruso. Y lo más curioso es que Estados Unidos, que anda con la amenaza de las sanciones pa'rriba y pa'bajo, autorizó esta movida. Unos dicen que es pa' aliviar la escasez, otros que es pa' seguir la jugada.

¿Y a mí qué me importa?

Pues mira, este Pérez‑Oliva no es cualquier pichón. Desde que lo subieron a viceprimer ministro en octubre de 2025, se quedó con Comercio Exterior y no se le quita de encima de los foros internacionales. Ha estado hablando hasta por los codos de convertir a Cuba en un punto clave para la logística, usando el cuento de la Zona Especial de Desarrollo Mariel.

Lo interesante es que mientras él anda por el mundo buscando cómo resolver, el presidente Miguel Díaz-Canel y el primer ministro Manuel Marrero parece que se están quedando en la Isla resolviendo los problemas de casa. Hasta hay rumores de que algunos de la familia Castro, como Sandro Castro, no están muy contentos con la cosa. Y eso, en Cuba, siempre levanta suspicacias sobre quién será el próximo en la fila del poder.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, Pérez‑Oliva y el gobierno cubano están diciendo a gritos que la Isla está abierta, que aquí hay oportunidades, que Rusia y otros socios de la Unión Económica Euroasiática deben invertir. Quieren vender la idea de que Cuba es un centro de negocios y de logística con futuro.

Por otro lado, la realidad es que la Zona Especial de Desarrollo Mariel no ha sido el boom que esperaban, y la Isla sigue dependiendo de que le manden el petróleo de afuera. Los expertos y la gente en la calle saben que la cosa está dura, y que la narrativa oficial tiene que luchar contra el día a día de la crisis.

¿Y ahora qué?

Bueno, lo que viene es seguir de cerca cómo se desarrollan estas alianzas. ¿Logrará Pérez‑Oliva que los rusos suelten los billetes? ¿El petróleo que llegó va a calmar la sed de la Isla o solo será un parche pa' salir del paso? ¿Seguirá subiendo este joven político en la escala del poder cubano?

Hay que estar pendiente, porque mientras unos hacen diplomacia y buscan inversiones, la gente en Cuba sigue lidiando con la escasez y las dificultades. El futuro dirá si estas jugadas diplomáticas y comerciales se traducen en un alivio real o si solo son titulares pa' entretener.

Más noticias