¿La ONU solo ve la soga ajena y se olvida del preso cubano?

ONU critica sanciones de EE.UU. contra Cuba, pero activistas señalan silencio sobre más de 1.200 presos políticos y represión interna.

¡Oye esto pa' que veas! La ONU, por boca de su Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, se ha puesto seria denunciando las sanciones de Estados Unidos contra Cuba. Según él, la Isla está "asfixiada" y pidió que Washington baje un poco la presión, porque esto afecta a la gente y el acceso a lo básico.

Pero, ¡ay!, cuando toca hablar de lo que pasa adentro, el discurso se queda callado. Ni una palabra sobre las violaciones de derechos que las propias organizaciones de derechos humanos denuncian a diario en Cuba. Y mucho menos de los más de 1.200 presos políticos y de conciencia que hay, muchos triturados tras las protestas del 11 de julio de 2021.

¿Dónde y cuándo pasó este drama?

Esto se pone caliente en el escenario de las Naciones Unidas, específicamente en el 62 período ordinario de sesiones del Consejo de Derechos Humanos. Mientras el mundo mira la situación cubana como una "emergencia de derechos humanos" por las sanciones, la crítica es que se omite la realidad interna.

El funcionario de la ONU habló en Ginebra, y aunque señaló que las restricciones económicas dificultan el acceso a recursos, no mencionó las detenciones arbitrarias, los juicios que dejan dudas, las condenas exageradas y el freno a las libertades de expresión, asociación y manifestación en la Isla.

¿Por qué importa este silencio de la ONU?

Pues mira, a nadie le cae bien que te digan que no puedes comer o que no tienes medicinas por culpa de una sanción. Pero lo que no cuadra es que se critique una cosa y se tape la otra. Los activistas dicen que es contradictorio que se denuncie el efecto de las sanciones externas, pero se ignore la responsabilidad directa del régimen cubano en la crisis.

La economía en Cuba está que arde, con escasez de todo: comida, medicinas, corriente, gasolina. Y la gente, cuando sale a la calle a pedir algo mejor, se encuentra con arrestos, vigilancia y procesos judiciales. El tema es que la ONU critique las sanciones, pero no señale que el propio gobierno tiene mucho que ver en que el país esté así.

¿Qué dicen las partes involucradas?

Por un lado, el Alto Comisionado de la ONU, Volker Türk, habla de la "emergencia de derechos humanos" causada por las sanciones estadounidenses, pidiendo una desescalada urgente.

Por otro lado, organizaciones independientes de derechos humanos y activistas dentro y fuera de Cuba critican este enfoque. Señalan que el gobierno cubano tiene un control férreo, no permite partidos de oposición y limita a los periodistas y a la sociedad civil. Para ellos, el gobierno cubano es el principal responsable de la represión interna.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene en este cuento?

El panorama está complicado. Mientras la ONU enfoca sus críticas en las sanciones de EE.UU., el debate interno sigue vivo: ¿qué pasa con los presos políticos y las libertades en Cuba? La crítica es que cualquier análisis de derechos humanos en la Isla es incompleto si no se menciona la represión del propio Estado.

La gente sigue saliendo a la calle pidiendo cambios, mejores condiciones de vida y, sobre todo, libertad. La situación sigue tensa, con un éxodo masivo y un deterioro económico que no da tregua. Queda por ver si la presión internacional se enfocará también en la situación interna o si el silencio sobre los derechos dentro de Cuba continuará.