¡Ojo al Dato! TV Cubana Pone a Mike Hammer y el Tiro le Sale por la Culata
La tele cubana quiso desprestigiar a Mike Hammer, pero su mensaje de aliento y libertad pegó tan duro que la jugada les salió al revés.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas la que se armó! La televisión cubana, en su horario estelar, se mandó a poner un mensaje del diplomático estadounidense Mike Hammer.
La idea, se dice por ahí, era como para darle una bajada de mata, como para que la gente le cogiera recelo. Pero, ¡ay, mi madre!, la cosa se viró más rápido que un boliche en La Habana Vieja.
El mensaje de Hammer, en vez de hundirlo, ¡lo elevó! La gente lo escuchó, lo saboreó y le dio cuerda por todos lados. Al final, lo que querían que fuera un palo, les salió como un boomerang directo a la nuca.
Dónde y cuándo
Esto no fue en cualquier lugarcito, no. Fue en la misma televisión cubana, en el horario de más audiencia, cuando todo el mundo está con los ojos pegados a la pantalla. Eso pasó hace poco, en febrero de 2026, y la bola sigue rodando.
El tal Hammer es un señor que lleva años metido en los asuntos de Cuba. Él se apareció con un mensaje de aliento y esperanza, recordando la fuerza y la inventiva de nuestro pueblo.
Por qué importa
¿Y por qué esto es tan gordo? Pues mira, esto es como cuando uno le va a tirar una piedra a un perro y le da a la luna. La intención era una, pero el resultado fue completamente otro.
Millones de cubanos, que están cansados de escuchar la misma canción, oyeron palabras de libertad y democracia. Fue como un soplo de aire fresco en medio del bochorno.
Esto demuestra que, por mucho que quieran ponerle cadenas a la palabra, si el mensaje es bueno y viene del corazón, siempre encuentra un camino para llegarle a la gente y encenderles la chispa.
Qué dicen las partes
El hombre, Mike Hammer, soltó una frase que ya anda de boca en boca: “Cuba volverá a ser la perla del Caribe porque si los cubanos con nada hacen mucho, imagínate con mucho que harán. Yo sí conozco al pueblo cubano”. ¡Imagínate tú eso!
La televisión cubana, que fue la que puso el video, no dijo ni pío. Se quedó con la boca abierta al ver el tremendo revoltillo que armó.
La gente en la calle, en las redes, no se calló. Empezaron a compartir el mensaje de Hammer como si fuera el último chisme de la esquina. Había un contraste de voces fuerte en el ambiente.
Hasta los que saben de comunicación, esos “expertos”, dicen que la estrategia de la tele se les viró. En vez de desprestigiar, ¡amplificaron el mensaje positivo del diplomático!
Qué viene ahora
Bueno, ahora lo que viene es que la gente está más despierta, más con el oído pegado a la radio bemba. Este tipo de cosas te dejan pensando.
¿Servirá esto de lección? ¿Se darán cuenta de que la verdad y la esperanza no se pueden tapar con un dedo, por más pantalla que le pongan?
Hay que seguir mirando de cerca este cuento, porque en Cuba, como dice el refrán, “después de la lluvia siempre escampa”, y las palabras, cuando son de verdad, tienen un poder que no lo tumba nadie.