¿Y tú supiste? ¡En Sagua de Tánamo se plantaron carteles contra los dictadores!

Carteles contra la dictadura aparecieron en Sagua de Tánamo, Holguín. Exigen el fin de 'dictadores corruptos y mentirosos' y la salida del PCC y estructuras de poder.

¡Oye esto pa' que veas!

Mira tú qué cosa, que en Sagua de Tánamo, allá en Holguín, la gente se cansó de lo mismo y salió a poner carteles. Como quien no quiere la cosa, aparecieron mensajes directos, bien claritos, para que todo el mundo se entere de lo que está pasando.

Esto no es un cuentecito, es la cosa como es: la gente está harta y lo dice a su manera, sin miedo, aunque el gobierno no se lo espere.

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Pues mira, este jueves 12 de marzo, el lugar fue Sagua de Tánamo, en Holguín. Y lo más curioso es dónde pusieron los carteles: ¡en el mismo cementerio! Como diciendo: hasta los muertos están pidiendo un cambio.

Los mensajes se veían ahí, entre las tumbas, con letras grandes y claras. Uno decía: “No más dictadores corruptos y mentirosos”. ¡Zas! Directo al grano.

¿Y a quién le cae esto encima? ¿Por qué importa?

Bueno, a quien le cae es a los que mandan. ¿A quién más va a ser? Con esos carteles están diciendo que ya no quieren a los que están en el poder, que los consideran corruptos y que les mienten.

Importa porque demuestra que la gente está despierta y no se queda callada. Están pidiendo a gritos que se vayan las estructuras que, según ellos, controlan todo: el partido, la inteligencia, los militares, ¡todo el entramado ese!

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, están los que pusieron los carteles, que lo que dicen es lo que se lee: basta de dictadura, de corrupción y de mentiras. ¡Así de simple!

Por otro lado, está el gobierno, que seguro que ya está investigando con la Seguridad del Estado para ver quién fue. A ellos no les gusta nada de esto y lo llaman propaganda o desacato. Pero la gente sigue hablando.

También hay que recordar que hace poquito, en la Casa de la Cultura del mismo pueblo, aparecieron otros carteles parecidos. ¡La cosa se está calentando!

¿Y ahora qué viene?

Lo que viene ahora es seguir de cerca qué pasa. Si la gente seguirá poniendo carteles, si el gobierno va a reaccionar con más fuerza o si esto es solo el principio de algo más grande.

Lo que sí está claro es que Sagua de Tánamo, que antes decían que era un bastión del gobierno, ahora está mostrando otra cara. El deterioro económico y social está haciendo mella, y la gente ya no tiene el mismo miedo de antes.

El descontento se siente en el aire, con apagones, falta de comida, agua que no llega y medicinas que desaparecen. Los carteles son solo un reflejo de todo eso.

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