¿Y el billete azul? ¡Cuba se queda sin el nuevo peso de Celia Sánchez!

Cuba enfrenta retrasos en la distribución de nuevos billetes de 5.000 pesos, causando frustración y largas colas en los bancos ante la inflación.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas! La gente en La Habana estaba esperando con ansias el nuevo billete azul de 5.000 pesos, el que tiene la foto de Celia Sánchez. Pero en los bancos, la cosa estaba más lenta que un caracol con reuma. Las filas daban la vuelta y los cajeros, ¡ay, los cajeros!, o estaban rotos, o no tenían los billetes nuevos. ¡Un bochinche tremendo!

En algunos lugares, solo te daban 10.000 pesos, pero ¡ojo!, solo en billetes de 5.000, y si querías más, te decían que esperaras a saber qué. Y pa’ rematar, muchos cajeros solo servían pa’ consultar, y los cambios de billetes chiquitos no los querían ni ver en los comercios.

Dónde y cuándo

Esto pasó el miércoles 2 de abril de 2026, sobre todo en La Habana. Se vio el gentío en el Banco Metropolitano de Fábrica y Concha, en Luyanó, y en el de Ayestarán y 19 de mayo, que estaba cerrado por reparaciones. La cosa era igual en Galiano, O’Reilly y hasta en Guanabacoa. El aire estaba cargado de impaciencia y el calor de la calle.

Por qué importa

Esto cae como patada de mula pa’ la gente. Con tanta inflación y el dólar que se dispara, lo que uno necesita es poder sacar su dinerito y que te lo den sin líos. Los billetes nuevos son pa’ intentar que el efectivo funcione mejor, pero si ni eso llega, pues la vida se pone más dura pa’ hacer las compras del día a día. La gente se cansa de tanto repetir los mismos problemas.

Qué dicen las partes

Los empleados de los bancos, con cara de cansancio, decían que los billetes todavía no habían llegado y que quién sabe cuándo. Unos decían que pa’l día siguiente, otros ni eso. Se veía que repetían la misma historia de cuando salieron los billetes de 500 y 1.000. El Banco Central de Cuba sí anunció la impresión de estos nuevos billetes, pero la realidad en la calle es otra.

Qué viene ahora

Lo que queda claro es que la cosa con el peso cubano sigue cuesta arriba. Con esa inflación que no para y la dolarización que avanza, cada vez que sale un billete nuevo o hay un problema en el banco, se siente la presión en el bolsillo. Hay que ver si de verdad el billete de 5.000 pesos logra aliviar algo o si se queda en una esperanza más. La gente está pendiente de si van a poder usar el billete azul pa’ comprar hasta lo básico, como cinco libras de arroz o un poco de carne.

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