¿Hasta cuándo el bochorno? Enfermero cubano se hartó de los apagones y la pela
Un enfermero cubano estalla contra los apagones interminables en Cienfuegos, denunciando la injusticia y el deterioro de la vida. El grito se viraliza.
¡Oye esto pa’ que veas!
Un enfermero de Cienfuegos, de esos que no se callan, se fue de boca en las redes sociales. Dijo que ya no aguanta más los apagones larguísimos que tienen a la gente sin luz ni descanso. Se quejó de que unos pueblos se quedan a oscuras días enteros mientras otros, como si nada. ¡Tremendo bochinche se armó con eso!
El man, que además es cristiano, lo que pide es que ladichloro de luz se reparta mejor en la provincia. Dijo que parece que uno vive en pueblos fantasmas, con el calor, sin poder cocinar, sin poder hablar por teléfono y con la comida que se daña. ¡Un drama, mi gente, un drama!
¿Dónde fue la candela y cuándo?
Esto pasó hace poco, el domingo 24 de mayo de 2026, en Cruces, un municipio de Cienfuegos. El sol picando y la noche cayendo, y la gente en vela, como de costumbre. El calor apretando y la nevera haciendo ruiditos raros.
¿Y a quién le importa este relajo?
Pues a todo el mundo que vive en Cuba y está pasando por lo mismo, ¡claro! A los que trabajan duro y no ven la hora de llegar a casa a descansar, pero terminan sudando y desesperados. El país entero está comentando esto porque es la misma historia en todos lados: la cosa no da pa’ más. La gente quiere vivir dignamente, no solo sobrevivir.
¿Qué dicen los que mandan y los que no?
Mira, unos dicen que los hospitales tienen que tener luz sí o sí, y eso está bien. Pero otros dicen que la cosa es más grande, que es el sistema entero el que está enredado. La gente en la calle, en las colas, en la guagua, todos comentan lo mismo: que esto no puede seguir así. Unos defienden al gobierno, otros lo critican, pero al final, el que sufre es el pueblo.
¿Y ahora qué se espera, mi socio?
Bueno, lo que se espera es que sigan los apagones, porque la infraestructura está vieja, falta gasolina y las termoeléctricas se rompen solas. Lo que sí es seguro es que la gente va a seguir protestando y quejándose, porque el malestar está creciendo. Habrá que ver si alguien escucha este grito y si de verdad se busca una solución, porque así no se puede vivir.