¿Acaso no hay zapateros? Niño se mete a 'pasear' entre la basura de La Habana

Niño pasea entre basura desbordada en calles de La Habana. Denuncian acumulación de desechos en Campanario y Reina, exponiendo la insalubridad y falta de gestión urbana.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate la escena: La Habana, unas calles llenas de desperdicios como si fuera un basurero gigante. Los contenedores reventando por todos lados y la basura regada por la acera, tapando el paso. Pues sí, eso es lo que se ha visto últimamente por las calles Campanario y Reina.

Y lo más duro, que se ve en las fotos y videos que andan rodando, es que entre tanta porquería, aparece un niño caminando. ¡Un chamaquito caminando entre la basura como si nada! La cosa está que da pena y, sinceramente, da hasta coraje que pase esto.

¿Dónde fue el bochinche y cuándo se formó?

El relajo se montó en plena Habana Vieja, específicamente en las calles Campanario y Reina. Esas son calles de las de verdad, donde la gente anda y pasa, pero ahora mismo parecen sacadas de un cuento de terror salubrista.

Las imágenes muestran un panorama desolador: contenedores desbordados y la basura acumulada hasta por las aceras. No se sabe exactamente cuánto tiempo llevaba aquello así, pero el cuadro que presentan es de una falta de atención tremenda.

¿Y a quién le cae esto y por qué importa?

Bueno, pues esto le cae arriba a todos los que viven y transitan por esa zona de La Habana. Importa porque ¿tú crees que esa es condición para la gente? ¿Que un niño tenga que caminar entre desechos?

La acumulación de basura trae enfermedades, malos olores y una imagen de la ciudad que, la verdad, no es la mejor. La gente está expuesta a todo tipo de bichos y problemas de salud por esta situación.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Por un lado, las imágenes y las denuncias, como la que hizo el activista Silverio Portal y que recogió El Toque, ponen el dedo en la llaga sobre la mala gestión. Muestran la cruda realidad que viven los habaneros en esas calles.

Por otro lado, lo que dicen las autoridades... bueno, hasta ahora, de explicación oficial o de un plan concreto para limpiar aquello, ni pío. Silencio total ante la escena del niño y la basura.

¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde vamos?

Pues lo que se espera es que alguien mueva el avispero y se pongan las pilas para resolver este problema cuanto antes. Que limpien esas calles y que no vuelvan a convertirse en un basurero.

Habrá que ver si esto sirve para que se tome en serio la recogida de basura en la capital y se evite que escenas como esta se repitan. Mientras tanto, la preocupación por la salud y el bienestar de los vecinos, y sobre todo de los niños, sigue en el aire.