¿Y tú supiste? ¡Niña de 10 años en Las Tunas pide trasplante de hígado a gritos!
Una madre cubana pide ayuda urgente para su hija de 10 años en Las Tunas, diagnosticada con insuficiencia hepática severa y necesitando trasplante de hígado.
¡Oye esto pa' que veas!
Una mamá cubana está que se sube por las paredes, con el corazón en un puño, pidiéndole ayuda a quien la oiga. Su hija, una niña de apenas 10 añitos, está grave, grave, y necesita un milagro: un trasplante de hígado para poder seguir viviendo y botando alegría.
La pequeña está ingresada en el hospital de Las Tunas, y el panorama no pinta nada bien. Los médicos dicen que la cosa es seria, una insuficiencia hepática de esas que te quitan el sueño, y la única salida que ven es un trasplante. ¡Imagínate el drama!
¿Dónde fue el bochinche y cuándo?
Todo este lío está pasando en Las Tunas, en el hospital pediátrico de la provincia. La niña lleva ya más de tres semanas interna, y en los últimos días el cuadro se ha puesto color de hormiga. Ahora mismo está en terapia intensiva, con los médicos encima de ella a cada rato, dándole el ojo vivo porque la cosa está pesada.
El ambiente se siente tenso, se percibe la preocupación en el aire y el silencio solo se rompe por el murmullo de las noticias que corren. Es una carrera contra el tiempo en esta tierra caliente.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues mira, esto le cae a la familia encima, claro, pero también nos pone a pensar a todos. Una niña que apenas está empezando la vida, con todas las ganas de jugar y reír, y se encuentra con este obstáculo gigante. La gente está hablando de esto porque es una vida la que está en juego, una familia que sufre y una necesidad que no puede esperar.
Cambia la perspectiva de todos, porque hoy es la hija de esta señora, mañana quién sabe. Es un recordatorio de que la salud es lo primero y que a veces necesitamos echarnos una mano entre todos.
¿Qué dicen por ahí las partes?
La mamá, Mari Albares, está desesperada y lo dice sin pelos en la lengua en las redes. Cuenta que en el hospital no tienen ni los materiales pa' hacerle las pruebas que hacen falta, como las de coagulación, para saber cómo va evolucionando la enfermedad. Los médicos, por su parte, están haciendo lo que pueden con lo que tienen, tratando de estabilizarla con tratamientos que son como parches, porque sin los exámenes correctos, no se puede hacer mucho más.
La familia busca ayuda por fuera, esperando que alguna organización o persona de buen corazón se apiade de su situación. Unos dicen que se necesita apoyo, otros que es una pena, pero todos coinciden en que hay que hacer algo.
¿Y ahora qué se espera?
Pues lo que se espera es un milagro, o una mano amiga que abra puertas. La esperanza está en que el llamado de esta madre llegue a oídos correctos, ya sea en Cuba o fuera, para conseguir ese trasplante que la niña necesita como el aire. Hay que seguir de cerca lo que pasa, porque cada día cuenta y la vida de esa pequeña está en juego.
Quizás se abran caminos inesperados, o quizás se repita una historia como la de otra niña que logró su trasplante gracias a la solidaridad. El futuro es incierto, pero la fe y el pedido de ayuda están ahí, flotando en el aire.