¿Y este que hace allá? Nieto de Fidel honra al abuelo en Etiopía mientras la isla se ahoga

Mientras Cuba sufre una crisis histórica, el nieto de Fidel Castro, Fidel Antonio Castro Smirnov, honra al exlíder en Etiopía. Un acto que reaviva el debate sobre prioridades.

Qué pasó

Oye esto pa’ que veas… Mientras la gente en Cuba está con el agua al cuello, resulta que el nieto de Fidel Castro, uno llamado Fidel Antonio Castro Smirnov, se fue pa’ Etiopía. Allá, en Addis Abeba, hicieron una ceremonia pa’ celebrar que el abuelo cumpliría 100 años. Y pa’ rematar, le pusieron una placa a Fidel por las guerras que metió en ese país africano en los años 70. ¡Tremendo lío!

Dónde y cuándo

Todo este show ocurrió en el Parque de la Amistad en Addis Abeba, Etiopía. Dicen que fue pa’l centenario del nacimiento del Comandante. Imagínate, mientras aquí se va la luz cada dos por tres y no aparece ni un pedazo de pollo, allá se acuerdan de los tiempos aquellos de las misiones militares. Un contraste que ni el mejor guionista de telenovelas.

Por qué importa

Esto importa porque levanta la misma pregunta de siempre: ¿En qué cabeza cabe gastar tiempo y recursos en homenajes lejanos cuando la gente aquí no tiene ni pa’ comer o se queda a oscuras? Unos dicen que es memoria histórica, otros que es un descaro. La verdad es que la isla está pasando por un momento bien duro, con la economía por el suelo y la gente que no da más.

Qué dicen las partes

Por un lado, las autoridades cubanas, como siempre, defienden que es importante recordar el papel de Cuba en el mundo y la solidaridad internacional. Dicen que esas misiones militares en Etiopía fueron un ejemplo. Por otro lado, los críticos y mucha gente de a pie en Cuba se preguntan si no sería mejor usar esa energía y ese dinero pa’ resolver los problemas de la gente aquí. Unos ven historia, otros ven despilfarro.

Qué viene ahora

Lo que viene ahora es más debate, seguro. La gente va a seguir hablando de esto en las colas, en la guagua, en el barrio. Se va a seguir cuestionando si es más importante recordar hazañas del pasado o solucionar los problemas urgentes del presente. El contraste entre los símbolos y la realidad es un problema que sigue ahí, sin resolver, pa’ los que mandan y pa’ los que sufren.