¿Te quedaste sin agua, luz y gas? ¡Hasta los periodistas de la radio oficial se quejan en Cuba!

Periodistas cubanas de medios estatales exponen públicamente la crisis de servicios básicos en La Habana, evidenciando el colapso que afecta a todos, incluso a quienes trabajan para el gobierno.

¡Qué follón, compadre! ¡Hasta en la radio oficial se las ven negras!

Imagínate tú, en La Habana, amanecer y que no tengas ni gota de agua para un café, ni el fogón para cocinar porque se fue el gas, ¡y pa' rematar, la luz que te dejó en la oscuridad!

Pues eso le pasó a Jarocha Reyes Vega, que trabaja en Radio Progreso, y lo soltó por ahí. Y lo más gordo es que otra periodista oficial, Ana Teresa Badía, le dio un «Exacto» rotundo. ¡O sea, que el problema es de todos!

¿Y dónde pasó esta novela? ¡En La Habana, claro!

Esto no es un cuento de camino, pasó aquí mismo, en la capital, el 14 de octubre de 2026, aunque estas cosas llevan pasando un buen rato.

La cosa es que Jarocha, con el alma en vilo, escribió: «Amanecimos sin agua, sin gas y sin electricidad, ¿Se puede pedir más?» ¡Menudo grito de desesperación!

¿Y a quién le cae esta gotera? ¡A todo el mundo!

Mira, cuando a la gente que trabaja en la prensa del Estado le falta lo básico, es porque la cosa está fea de verdad. No es el pueblo en la cola del pan, es alguien que se supone que debe estar contando las cosas bonitas del país.

Esto demuestra que el desbarajuste de los servicios públicos no perdona a nadie. Ni a los que hablan en la radio, ni a los que escriben en los periódicos del gobierno.

¿Qué dicen los que mandan y los que no?

Bueno, Jarocha soltó la sopa y Ana Teresa le dio el visto bueno. Por el lado oficial, parece que hay silencio. Los que están en el gobierno seguro que tienen sus informes, pero para la calle, la respuesta es la misma: falta de todo.

La gente de a pie, la que no tiene que ver con los medios, lleva años capeando este temporal. Ahora que hasta los de adentro se quejan, quizás se escuche un poquito más.

¿Y ahora qué, mi socio? ¿Qué nos espera?

Pues lo que viene ahora es seguir aguantando, porque el futuro se ve complicado. Entre la falta de combustible para la luz, las tuberías viejas para el agua y las bombonas de gas que no llegan, la cosa pinta mal.

Hay que estar atentos, porque si los propios periodistas del sistema alzan la voz, es que la situación está que arde. A ver si así se animan a buscar soluciones de verdad.