¿Te falta hasta pa' los huesos de pollo? Familia cubana a punto de irse a la olla en Holguín

Una familia en Holguín vive en un refugio improvisado, comiendo huesos de pollo y sin comer por dos días, ante la crisis económica en Cuba.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas! Una familia en Holguín está pasando unos días que ni te imaginas, ¡sin tener pa’ comer! Dicen que llevan dos días sin probar bocado y lo último que compraron fueron huesos de pollo. Y no creas que barato, ¡a 50 pesos la libra! Así están las cosas por allá.

Imagínate, lo poquito que tienen lo están estirando hasta lo increíble. Ya llevan un año y medio viviendo en un refugio que levantaron ellos mismos con lo que encontraron, porque la cosa no da para más.

Dónde y cuándo

Esto es en Holguín, Cuba. La cosa se puso así de fea hace como un año y medio, cuando tuvieron que dejar su casa y empezar a vivir en ese refugio improvisado que construyeron con palos y quién sabe qué más. El hombre, que tiene 53 años, está sufriendo una hernia que no lo deja trabajar y tampoco lo han podido operar. Su mujer, Mayolín, trabaja en Comunales, pero el sueldo no da ni para empezar.

El aire huele a desesperación y a comida que no llega. Los niños y los padres duermen todos juntos en un espacio que se queda corto.

Por qué importa

Esto importa porque te da una idea de cómo está la gente en la calle. No es solo que no haya comida, es que hasta lo más mínimo, como unos huesos de pollo, se ha vuelto un lujo. Si a esto le sumas que el hombre está malo de salud y no puede trabajar, y el sueldo de la mujer no alcanza, pues la cosa se pone color de hormiga.

Los números no mienten: dicen que casi todos los cubanos viven en pobreza y que muchos tienen que aguantarse las ganas de comer por falta de dinero. Este caso es un reflejo de esa dura realidad.

Qué dicen las partes

Por un lado, está la familia, contando su penuria, diciendo que no tienen pa’ comer y que los huesos de pollo son su última opción. El hombre explica que ha trabajado duro toda su vida en el campo, pero nada, que no le alcanza ni para una pensión. Su mujer, Mayolín, dice que el sueldo de Comunales no cubre ni la mitad de lo que necesitan.

Por otro lado, está la creadora de contenido, Melissa Habla, que se acercó con donaciones de su comunidad. Les llevó comida y prometió volver para seguir ayudando. Ella es la que está documentando todo y dando voz a esta gente.

Qué viene ahora

Pues lo que viene es seguir de cerca a esta familia. Melissa Habla prometió volver, así que esperemos que siga recibiendo ayuda de la gente. La cosa en Cuba sigue difícil, y casos como este nos recuerdan que hay que estar pendientes. Habrá que ver si les llega alguna ayuda oficial o si la solidaridad de la gente es lo único que los puede sacar de este hoyo.