¿Y a ti quién te hizo caso? A Nelda Castillo le dan premio gordo en su casa

Nelda Castillo, figura clave del teatro cubano y líder de Ciervo Encantado, recibió un homenaje en su hogar con el Instituto Internacional del Teatro.

¡Esto sí que es noticia!

Oye, que la maestra del teatro cubano, Nelda Castillo, no se ha quedado en la loma del jabón. ¡Qué va! Le han dado un reconocimiento que vale oro, pero en su propia casa, como a reina. Nada de formalidades frías, sino un achuchón de los buenos, celebrando todo lo que ha hecho por las tablas en Cuba.

El dramaturgo Norge Espinosa se dio el viaje hasta su humilde morada para entregarle la distinción del Instituto Internacional del Teatro. De esas cosas que te alegran el alma y te recuerdan que hay gente que vale oro.

¿Dónde y cuándo se armó el bochinche?

Esto pasó ayer, en un encuentro bien íntimo, justo en la casa de la mismísima Nelda Castillo. Imagínate, el lugar donde nacen las ideas, donde se respira arte, ahí mismo le dan el premio.

El sol pegaba, o quizás llovía, quién sabe, pero lo importante es que el ambiente estaba cargado de emoción y recuerdos. Se habló de su vida, de su obra, de cómo ha puesto a temblar la escena cubana por décadas.

¿Y a mí por qué me importa esto?

Porque Nelda Castillo no es cualquier cosa. Es la que fundó y dirige el grupo Ciervo Encantado, ¡un imán para las nuevas generaciones de artistas! Ella es la que les enseña, la que los inspira, la que les mete el gusanillo del teatro en el cuerpo.

Su nombre ya está grabado en la historia de la dramaturgia cubana. Es una fuerza viva, que no se apaga. Y este premio es prueba de que su trabajo no pasa desapercibido, ni en la isla ni fuera de ella.

¿Qué dicen las voces?

Norge Espinosa, el que le dio el premio, habló maravillas. Recordó sus inicios, la influencia de otros grupos como el Teatro Musical y el Buendía. Dijo que el Ciervo Encantado es puro teatro: mito, secreto, enigma, algo que se ve y se va, ¡magia pura!

Según él, este reconocimiento es para Nelda, sí, pero también para la resistencia del teatro cubano, que se las arregla para seguir vivo a pesar de todo lo que pasa en la isla.

¿Y ahora qué?

Pues ahora Nelda Castillo sigue siendo Nelda, con su premio bajo el brazo y su pasión intacta. El teatro cubano tiene una deuda con ella, y este homenaje es solo una muestra de agradecimiento.

Lo que está claro es que su legado se queda. El Ciervo Encantado seguirá dando de qué hablar, y el teatro en Cuba seguirá contando con una de sus guerreras más valientes. Habrá que seguirle la pista a esta señora, ¡que todavía tiene mucho teatro que dar!

Más noticias