¿Multas por cocinar? ¡En Guáimaro se acaban hasta las cenizas!

Guáimaro residents face high fines for selling charcoal amidst severe power outages and fuel shortages, sparking debate about basic cooking needs.

¡Esto es un bochinche!

Oye, que en Guáimaro, allá en Camagüey, la cosa está caliente. La gente no tiene luz pa’ cocinar, el gas no llega y ahora, ¿qué crees? Le están metiendo multas a los que venden carbón. ¡Sí, a los que buscan una solución pa’ no comerse la comida cruda!

Parece que si te pillan vendiendo carbón de marabú, te cae encima un buen castigo. Y todo esto mientras uno anda a oscuras y con el gas escaseando. ¡Un drama!

¿Y dónde y cuándo pasó este disparate?

Todo este lío está pasando ahora mismo en el municipio de Guáimaro, provincia de Camagüey. La situación es bien tensa, con los apagones que no dan tregua y el gas licuado que aparece cuando quiere.

La gente necesita quemar algo pa’ comer y recurre al carbón. Pero parece que ese carbón, que antes se daba por sentado, ahora es un tesoro por el que te pueden hasta multar. ¡Un calor que te hierve la sangre!

¿Y esto a quién le afecta, a quién le cae?

Pues mira, esto le cae arriba a todo el mundo, pero sobre todo a la gente de campo, a los que de verdad dependen de una hornilla o un fogón pa’ poder llevarse algo a la boca. El carbón de marabú, que es una planta que crece como loca por todos lados, se ha vuelto un salvavidas.

Pero parece que ese salvavidas ahora hay que pagarlo caro, o peor, arriesgarse a una multa si te ven vendiéndolo. La cosa es que esto cambia la vida, porque cocinar se convierte en una misión imposible.

¿Qué dicen los que saben y los que no?

Por un lado, se dice que ese carbón de marabú es pa’ exportar, pa’ hacer dinero afuera. Y una esquinita, si eso, pa’ la gente de aquí. ¡Como si uno fuera un fantasma!

Por otro lado, la Unión Eléctrica dice que los apagones siguen, que la luz va y viene. Y mientras tanto, la gente en las redes está que trina, discutiendo si es justo multar a quien busca cómo resolver.

¿Y ahora qué va a pasar?

Pues mira, la cosa está en el aire. Las autoridades no han dicho ni pío sobre las multas, pero siguen con el ojo puesto en los bosques y los recursos. La gente se pregunta si van a dejar que puedan cocinar o si se van a quedar con las ganas.

Lo que sí está claro es que hay que buscar un equilibrio. No se puede dejar a la gente sin poder cocinar, pero tampoco se puede hacer lo que sea con los recursos. Hay que seguir de cerca a ver por dónde sale el sol con este tema.

Más noticias