¿Qué fue eso? ¡Vecinas de Guanabacoa le ponen el pecho al transformador y no lo dejan robar!

Vecinas de Guanabacoa montaron guardia nocturna para evitar que se llevaran el transformador de su calle, evidenciando la crisis de estos equipos en Cuba.

¡Esto es un bochinche de barrio!

Oye esto pa' que veas, que en Guanabacoa la gente se las ingenia. Un día cualquiera, unas vecinas decidieron que su transformador no se iba pa' ningún lao'. Se armaron de valor y de aguante, y se plantaron a cuidarlo como si fuera oro en polvo. ¡La cosa se puso buena!

Todo empezó cuando unos señores de la Empresa Eléctrica llegaron de día, con intenciones de llevarse el transformador. Pero una de las vecinas, Yaraidi Rodriguez, se puso las pilas, sacó el teléfono y empezó a grabar. Les pidió la orden, el papelito que dijera que podían llevárselo, y los tipos se fueron. ¡Pero el miedo quedó en el aire!

¿Dónde y cuándo pasó esta película?

Esto fue en Guanabacoa, La Habana. La cosa se puso tensa cuando, cerca de las 3:30 de la madrugada, ¡zas!, apareció de nuevo un camión de la Empresa Eléctrica. La gente, que no había pegado ojo, se levantó lista para la batalla. El ambiente estaba cargado, se sentía la tensión en la calle oscura, con el miedo a que ahora sí se lo llevaran.

Los trabajadores dijeron que iban porque había una avería, pero las vecinas no se tragaron ese cuento. Al final, parece que revisaron y el equipo estaba bien. Así que, después de un buen rato, se fueron sin el transformador. ¡Imagínate el alivio!

¿Y a quién le cae esta bola?

Pues a todos los vecinos de esa calle, y en realidad, a todos los cubanos que dependen de que la luz funcione. La escasez de transformadores es un dolor de cabeza que no se quita. Cuando uno se avería, o peor, se lo llevan, el barrio entero se queda a oscuras, sin nevera, sin ventilador, ¡sin nada! Por eso la gente está tan pendiente y se molesta cuando siente que no hay transparencia con estos equipos.

Esto también demuestra que la gente está harta de que le digan que no hay piezas, que todo se avería. Quieren saber qué pasa de verdad con esos aparatos y por qué parece que nunca son suficientes.

¿Qué dicen por ahí?

Según cuenta Yaraidi, ella pidió que se investigara a los trabajadores, porque no le pareció normal la actuación. Por su parte, la Empresa Eléctrica de La Habana anda diciendo que en la capital se averían como 25 transformadores al día, ¡a veces hasta 60! Dicen que es por el consumo y por los apagones, que cuando vuelven, todo se forcejea.

En otros lugares, como en Guantánamo, también han dicho que no tienen transformadores para poner. O sea, que el problema es grande y no es solo en esta calle de Guanabacoa. Pero de este caso en específico, la Empresa Eléctrica no ha dado explicaciones públicas.

¿Y ahora qué?

Pues ahora lo que queda es seguir de cerca qué pasa con los transformadores en Cuba. La gente está más alerta que nunca. Habrá que ver si las autoridades eléctricas explican mejor qué está pasando y si realmente investigan las quejas de los ciudadanos. Mientras tanto, en Guanabacoa, esas vecinas demostraron que cuando se unen, ¡pueden hacer que las cosas cambien, o al menos, que no se lleven lo que es de todos!