¡Se apagó la trompeta! Muere Porfirio 'Fico' Mariol, leyenda de Los Karachi

Fallece en Santiago de Cuba el trombonista y director de Los Karachi, Porfirio 'Fico' Mariol. Deja un gran legado en la música popular cubana.

¡Se apagó el sonido del trombón!

El mundo de la música cubana está de luto. Don Porfirio Mariol Sagarra, mejor conocido como "Fico", un trombonista, arreglista y compositor de esos que dejan huella, nos dijo adiós en Santiago de Cuba. La Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Miguel Matamoros soltó la noticia y mandó sus condolencias. Un grande se nos va.

¿Dónde y cuándo se oyó su música?

Fico Mariol era un fiel representante de la música oriental. Su nombre sonaba fuerte en Santiago de Cuba, la tierra que lo vio nacer y donde desarrolló la mayor parte de su carrera. Allí, en las calles y plazas, se escuchó su talento por décadas. El anuncio de su partida llegó el domingo 1 de noviembre de 2026, confirmando el fin de una era para la música popular cubana.

¿Por qué su música nos toca el alma?

Mariol no era solo un trombonista; era el alma de la Orquesta Los Karachi por 32 años. Desde 1983, su trombón marcó el ritmo de éxitos como "Se me perdió la cadenita", junto a otros gigantes. Llevó la música cubana a México por diez años, dejando el sabor de la isla por todo el país azteca. Luego, regresó para seguir nutriendo el legado de grupos como Los Taínos y la Orquesta Típica Tradicional. Hasta en sus años de jubilado, con "Los Jubilados", seguía poniendo a gozar a la gente en lugares como Enramadas.

¿Qué dicen las voces?

Las instituciones culturales de Santiago lo recuerdan con cariño. Destacan su tremenda impronta en la cultura popular y el cariño que el público le profesó hasta el final. Su música era un reflejo de la gente, de la calle, del sentir cubano.

¿Y ahora qué?

El legado de "Fico" Mariol queda para siempre en las notas y ritmos que nos regaló. Su música seguirá sonando en las calles de Santiago y en el corazón de quienes amamos la tradición musical cubana. Se fue un maestro, pero su sonido perdura.