¿Qué le pasó al liniero en La Habana? ¡Otra tragedia en la red eléctrica!
Un liniero de 32 años falleció en La Habana durante labores de mantenimiento. El suceso se suma a otros accidentes laborales en el sector eléctrico cubano.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la mala racha en la red eléctrica no se detiene, y ahora le tocó a un joven liniero, Edisvey Rolando Pérez Rodríguez, de solo 32 años. El muchacho falleció este jueves mientras estaba metido en faena, trabajando en lo suyo para que la luz no se nos apagara.
Fue la Unión Eléctrica (UNE) la que soltó la noticia, confirmando el accidente y mandando sus pésames. Pero, ¿qué pasó exactamente? Pues de eso, de los detalles de cómo fue la cosa, la UNE no dijo ni pío. Un misterio, como si la noticia fuera un chisme a medias.
¿Dónde y cuándo fue el bochinche?
El suceso ocurrió este jueves en La Habana. El pobre Edisvey, que era de Sancti Spíritus, estaba en la capital porque lo habían mandado con su brigada a echar una mano con el mantenimiento y la recuperación de la infraestructura eléctrica. Un trabajo duro, bajo el sol o quién sabe qué, para mantenernos a oscuras lo menos posible.
Imagínate el calor, el ruido de los cables, la tensión del día a día. Esas brigadas van de provincia en provincia, pegando parches a un sistema que anda siempre con la soga al cuello. Un detalle sensorial: seguro el ambiente estaba cargado, no solo por el calor, sino por la urgencia de que todo funcionara.
¿Y por qué nos importa esto?
Pues porque un chamaquito de 32 años no se puede morir trabajando, ¿entiendes? Esto nos cae encima porque es una vida que se va, una familia que sufre, y una señal más de que algo no anda bien con las condiciones de trabajo en el sector eléctrico.
La gente está hablando de esto porque ya van varios casos. No es solo un accidente más, es un patrón que asusta. ¿Hasta cuándo vamos a seguir contando muertes por un trabajo que es vital? La cosa cambia para los que quedan, que saben que el peligro está a la vuelta de la esquina.
¿Qué dicen unos y otros?
La Unión Eléctrica soltó el comunicado oficial, con las condolencias y la confirmación del hecho, pero se quedó calladita sobre las circunstancias. Unos dicen que fue un fallo técnico, otros que la fatiga. La familia, seguro, quiere respuestas concretas, no solo palabras.
Los compañeros de Edisvey están de luto y seguramente saben más de lo que dicen públicamente. Los expertos, si es que los han consultado, hablan de la peligrosidad inherente al trabajo con la alta tensión, sobre todo cuando hay urgencia por restablecer el servicio.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene en el panorama?
Pues mira, lo que viene ahora es seguir de cerca. La UNE tiene que dar explicaciones, y más importante aún, tiene que revisar cómo están protegiendo a su gente. ¿Van a mejorar las medidas de seguridad? ¿Van a dar más detalles en estos casos?
Lo que está en el aire es la seguridad de estos trabajadores que nos sacan de apuros cada vez que hay un apagón. Hay que seguir de cerca si las brigadas reciben el apoyo y las condiciones que necesitan para hacer su trabajo sin jugarse la vida cada día. La gente está pendiente.