¡Se nos fue un gigante de la salud! Adiós al Profesor Gonzalo Estévez Torres

Fallece en La Habana el Dr. Gonzalo Estévez Torres, destacado epidemiólogo cubano. Deja un legado en la Salud Pública de la isla.

¡Oye esto pa' que veas!

Se nos fue un grande de la medicina cubana, el profesor doctor Gonzalo Estévez Torres. Tremenda figura de la Higiene y la Epidemiología, el hombre dijo adiós en La Habana. Lo venció una enfermedad de la sangre, un golpe duro para todos los que lo conocieron y admiraron su trabajo.

La noticia corrió como pólvora entre colegas y alumnos, que no salen del asombro y la tristeza. Un colega, el doctor José Luis Aparicio, fue quien dio el parte, con el corazón en un puño, mandando un mensaje de condolencias a la familia.

¿Dónde y cuándo pasó el drama?

Todo esto pasó en La Habana, la capital, justo el martes 11 de agosto de 2026. El profesor Estévez Torres, un hombre dedicado de lleno a la salud pública de Cuba, estaba luchando contra una dolencia hematológica. Fue en esta ciudad donde nos dejó, un día que quedará marcado en el calendario sanitario de la isla.

Aunque la información es escueta sobre los detalles de su enfermedad, se sabe que su partida deja un vacío tremendo en el mundo de la epidemiología cubana. Un hombre que hasta el final estuvo ligado a la prevención y vigilancia de enfermedades.

¿Y esto por qué nos importa?

Mira, la partida de un profesional de la talla del doctor Estévez Torres no es poca cosa. Este hombre fue un pilar en la Salud Pública de Cuba, ocupando puestos clave y dejando su huella en la formación de nuevos especialistas. Su conocimiento y dedicación eran de los que hacen falta para mantener a raya las epidemias.

Imagínate, dirigió centros importantes, fue viceministro, y jefe de epidemiología en un hospital de renombre. Su experiencia era oro puro. Perder a alguien así es un golpe fuerte para la capacidad del país en temas de salud, sobre todo en la prevención.

¿Qué dicen las partes?

Pues mira, el doctor José Luis Aparicio, que fue quien dio la noticia, lo describió como una figura de referencia, un profesional ejemplar. Mandó sus pésames a la esposa, hijos, amigos, colegas y a todos esos discípulos que él formó y que hoy lloran su ausencia.

Los mensajes de pesar no se hicieron esperar, viniendo de todos los rincones del sector sanitario cubano. Todos coinciden en que fue un maestro, un servidor público que dedicó su vida a la salud del pueblo. Un