¿Y tú sabías esto? ¡Mike Hammer en Bejucal repartiendo comida!
Mike Hammer, jefe de Misión de EE.UU. en Cuba, visitó Bejucal para supervisar la entrega de ayuda humanitaria estadounidense a familias necesitadas, destacando la labor de Cáritas.
¡Oye esto pa' que veas!
Fíjate tú, que el jefe de la Misión de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, un tal Mike Hammer, se dio un viajecito hasta Bejucal, en Mayabeque. ¿Y sabes pa' qué? Pa' ver con sus propios ojos cómo es que llega la ayuda humanitaria que manda el gobierno yanqui. Esa vaina la están repartiendo a través de Cáritas Cuba, pa' echarle un salvavidas a las familias que están pasando las de Caín.
Imagínate, el tipo andaba por ahí conversando con la gente que recibe esa ayuda. Y la gente, pues, le contaba las luchas diarias que tienen pa' conseguir un bocado, una medicina o cualquier cosa que necesiten. Todo esto, claro, en medio de este lío de crisis económica que tiene al país patas arriba.
Pero no solo eso, Hammer también se sentó con los voluntarios de Cáritas. Esos que se rompen el lomo pa' que la comida y las cosas lleguen a todos lados. Le explicaron cómo hacen la selección, a quién le dan prioridad: los viejitos solos, los que tienen alguna discapacidad, los enfermos, las mamás con un reguero de chiquillos, y esas familias que están en las peores.
¿Y esto dónde fue y cuándo?
Todo este tinglado pasó este jueves en Bejucal, una zona de la provincia de Mayabeque. Allí, bajo el sol o quién sabe qué clima, Hammer se dio un baño de realidad, escuchando las historias que salen del corazón de la gente.
El ambiente se sentía entre la esperanza de recibir algo y la cruda realidad de que no es suficiente. Se oía el murmullo de las necesidades y el agradecimiento por ese empujoncito, aunque fuera pequeño.
¿Y a quién le importa todo esto?
Bueno, pues esto le cae directo a la gente que no llega a fin de mes, a la que le falta el pan en la mesa y la medicina pa' curarse. Cambia un chin la cosa pa' esas familias que ven un respiro, aunque sea temporal. Es por eso que la gente está comentando, porque en estos tiempos duros, cualquier ayuda, por mínima que sea, se siente como un milagro.
La crisis económica ha puesto a más gente de rodillas, pidiendo auxilio. Y aunque se esfuerzan por llegar a los más jodidos, cada día aparecen más y más personas necesitando lo mismo. La comida escasea, los precios por las nubes, los apagones que no acaban y los transportes hechos un desastre, todo eso tiene a miles de cubanos viviendo en el filo de la navaja.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, la Embajada de Estados Unidos, por boca de Hammer, dijo que escuchó de