¿Qué se traen Mike Hammer y la Guardia Costera sobre Cuba?
El jefe de misión de EE.UU. en Cuba, Mike Hammer, se reunió con la Guardia Costera para discutir la situación en la isla y la seguridad nacional estadounidense.
Oye esto pa' que veas...
El jefe de misión de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, se sentó a hablar, aunque fuera virtualmente, con el almirante Adam Chamie, que manda en la Guardia Costera de por allá. ¿La razón? Analizar cómo está la cosa en la isla y qué tiene que ver eso con la seguridad de los yanquis. La Embajada de EE.UU. soltó la sopa en las redes, pero sin entrar en detalles, como que no quieren que se sepa todo el chisme.
Esto pasa en un momento donde Washington tiene los ojos bien puestos en Cuba, porque la crisis de por allá puede armar un polvorín en toda la región. Y la Guardia Costera, ¡imagínate!, es la que está pendiente de las aguas, sobre todo de los que se tiran al mar buscando otro futuro, y de cualquier lío marítimo.
¿Dónde fue la cosa y cuándo?
Todo este movimiento, que no es en persona sino por la pantalla, se dio en los últimos días, mientras el calor aprieta y los cubanos siguen resolviendo como pueden. La reunión pone en claro que para los gringos, lo que pasa en el mar es tan importante como lo que pasa en tierra firme cuando se habla de Cuba. Y con la gente saliendo como sea, pues hay que estar pilas con lo que se mueve en el agua.
¿Y a quién le cae esto arriba?
Mira, esto le cae a todo el que está metido en el lío cubano. Los que sueñan con irse, los que se quedan y ven cómo todo se complica, y también a los que mandan en EE.UU. y tienen que pensar en qué lío se pueden meter si la cosa en Cuba se desborda. La economía por allá no da pie con bola: falta de todo, apagones que matan la paciencia y gente que se va sin mirar atrás. Así que entender qué pasa en la isla es clave para que no les explote en la cara.
¿Qué dicen las partes?
Pues mira, la Embajada de EE.UU. dice que se habló de seguridad nacional, pero no soltó prenda de si van a poner más barcos o aviones a vigilar. La Guardia Costera, por su parte, está metida en su rol de cuidar las aguas y evitar cualquier tipo de riesgo. De parte de Cuba, lo que se oye es el murmullo de la gente lidiando con la crisis, y los que mandan, pues, haciendo sus planes.
¿Y ahora qué?
Lo que está claro es que la situación en Cuba sigue siendo un tema candente para Estados Unidos. Hammer va a seguir dándole vueltas a cómo coordinar con todas las agencias para proteger su seguridad. Lo que sí se sabe es que la Guardia Costera va a estar más pendiente que nunca de lo que pasa en el mar Caribe. Habrá que ver si con estas reuniones se toman medidas nuevas o si todo queda en papeleo y buenas intenciones mientras la gente en la isla sigue resolviendo como puede.