¿Y ahora quién podrá ayudarnos? Melbana dice 'adiós' a Cuba por culpa de Trump
Melbana Energy paraliza sus operaciones en Cuba por sanciones de EE.UU. a CUPET. La firma australiana evalúa riesgos tras la medida, sumándose a la cautela de inversores.
¡Se acabó el jueguito!
Oye, parece que la cosa se puso fea para la petrolera australiana Melbana Energy en Cuba. ¡Pusieron el candado! La empresa tuvo que frenar todo lo que tenía que ver con el famoso Bloque 9. ¿Y por qué? Porque la Unión Cuba-Petróleo (CUPET) ¡zas! apareció en la lista negra del Departamento de Estado gringo.
La cosa es seria, porque Melbana, que tenía un buen pedazo del pastel (un 30%), no quiere ni oír hablar de líos con las sanciones. Así que de un cantazo pararon las finanzas, la parte técnica y hasta las administrativas. ¡Pa’ fuera!
¿Dónde fue la cosa y cuándo se jodió?
Esto pasó hace nada, a finales de junio de 2026. El Bloque 9, que está aquí en tierra firme, ya venía con el agua al cuello desde finales de 2025. Ni con socios pagando bien, ni con el personal extranjero dando el callo, la cosa no avanzaba. Ahora, con esta metedura de pata de CUPET, pues se aceleró la salida.
La información viene desde Share Cafe, y el ambiente, se lo puede imaginar, es de pura tensión y de buscar quién responda. Imagínese el calor, los murmullos, la incertidumbre.
¿Y a quién le importa esto?
A ver, esto no es solo un lío de petroleros. A CUPET le cayó la soga al cuello con las sanciones, y eso pone a temblar a cualquiera que tenga negocio con ellos, especialmente si tiene que ver con dólares gringos o transacciones internacionales. Melbana, aunque no está en el ojo del huracán, no quiere que la salpiquen.
Para Cuba, esto es otro golpe duro al bolsillo y a la poca confianza que quedaba en los inversores extranjeros. Si hasta las empresas que no tienen nada que ver con el gobierno gringo se ponen nerviosas, imagínese el panorama.
¿Qué dicen unos y otros?
Melbana Energy ha dicho, muy clarito, que sus negocios en Australia y por allá no tienen nada que ver con esto. Su prioridad es analizar la ley, ver qué se puede hacer y, pues, prepararse para lo peor o lo mejor, quién sabe.
CUPET, bueno, está sancionada y no puede hablar mucho. Pero la decisión de Melbana dice más que mil palabras: mejor salgo de aquí antes de que me corten las alas.
¿Y ahora qué? ¡El futuro en el aire!
Pues, aquí estamos, esperando. Melbana está dándole vueltas a la cabeza con sus abogados. ¿Se irá para siempre? ¿Volverá si cambia el cuento? Nadie sabe.
Lo cierto es que esto suma y sigue a la lista de compañías que están diciendo “hasta aquí llegamos” en Cuba. El sector energético de la isla se está quedando solo, y las cuentas no cuadran para nadie.