¿Y a este médico cubano quién se lo tragó? ¡Desapareció y nadie sabe de él!
Médico cubano William Alejandro Bermúdez Marrero desaparecido desde el 31 de diciembre de 2025 en Santa Clara. Familiares piden ayuda ciudadana para localizarlo.
¡Oye esto pa' que veas!
Imagínate, que un doctor así, de repente, ¡se esfume! Pues eso le pasó a William Alejandro Bermúdez Marrero, un médico cubano que lleva desaparecido más de dos meses. Salió de su casa en Santa Clara el 31 de diciembre de 2025 y desde entonces, ¡nadie sabe dónde está!
Sus familiares están que no duermen, preocupados porque el tiempo pasa y el hombre puede estar en cualquier apuro. La cosa se pone fea cuando uno no sabe ni por dónde empezar a buscar.
¿Dónde y cuándo se perdió el rastro?
Todo comenzó el último día de 2025, en Santa Clara, Villa Clara. Salió de su casa, como quien va a dar una vuelta corta, y ¡hasta hoy! Sus allegados andan con el alma en vilo, sin saber nada de nada.
Se habla por ahí, entre testigos, de que lo han visto en La Habana, por los barrios de Playa, Plaza de la Revolución y hasta en La Habana Vieja. Pero ojo, que esto son rumores, nada confirmado todavía. La incertidumbre es lo peor.
¿Y a quién le cae esto encima?
Pues a la familia, claro está. Están desesperados, porque no es cualquier cosa. Un médico, una persona que ayuda a otros, y de repente, ¡así! Esto cambia todo para ellos, que viven con el Jesús en la boca.
La gente está hablando de esto porque preocupa. ¿Qué le pudo pasar? ¿Está bien? Esas son las preguntas que retumban en las calles y en las casas, porque uno nunca sabe cuándo le puede tocar a uno.
¿Qué dicen por ahí las partes?
Por un lado, la familia pide ayuda a gritos, difundiendo la foto y los datos por todas partes, rogando que alguien dé una pista. Por otro, están las autoridades, a las que se les informó del caso, esperando que investiguen.
Hasta ahora, lo que se sabe es poco. Unos dicen que lo vieron por allá, otros que quién sabe. La información es escasa y la preocupación, mucha. Es el típico cuento donde cada uno aporta un pedacito, pero falta la pieza clave.
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?
Bueno, lo que queda es seguir buscando y esperar. La familia no se rinde y sigue pegando carteles, llamando a todo el mundo, con la esperanza de que alguien dé con él. Hay que estar atentos, por si aparece una luz al final del túnel.
Lo que sí está claro es que hay que seguir el caso de cerca. ¿Aparecerá? ¿Qué pasó realmente? Son preguntas que flotan en el aire y que solo el tiempo dirá si tienen respuesta.