¿Medicinas o chivatazo? Detienen a mujeres en Holguín y se arma el bochinche
Detienen a dos mujeres por venta ilegal de medicinas en Holguín. Autoridades lo defienden, pero el pueblo señala escasez y mercado negro como alternativa.
Qué pasó
Oye, que en Holguín se armó tremendo lío. Agarraron a dos mujeres metidas en lo de vender medicinas por la calle. Y no cualquier pastillita, ¡no! De esas controladas y hasta psicotrópicas, de las que te ponen a ver visiones o te quitan hasta el dolor de cabeza con efecto rápido.
Los de la patrulla 427, en la calle 13, las pillaron con las manos en la masa, con un cargamento de medicamentos que, según ellos, se iban a desviar de los hospitales y farmacias. ¡Imagínate el bochinche!
Dónde y cuándo
Esto pasó hace poco, en la cabecera de Holguín, por donde andan siempre rondando los que se buscan la vida de formas, digamos, poco convencionales. Fue un operativo rápido, al garete, de esos que hacen cuando tienen un soplo.
El sol pegaba fuerte, seguro, y el ruido de la calle de fondo, mientras la gente pasaba y miraba de reojo. Un ambiente tenso, de esos que se sienten cuando la ley anda cerca.
Por qué importa
Pues mira, esto es lo que nos duele a todos los cubanos. La noticia de que agarran a gente vendiendo medicinas en la calle suena mal, sí. Pero si te pones a pensar, ¿por qué llegan a eso?
La verdad es que la escasez de medicinas en los hospitales y farmacias es del carajo. Lleva años así. La gente necesita sus tratamientos y si no los encuentra en el círculo oficial, tiene que buscarse la vida como sea, y eso a veces es por esos caminos.
Qué dicen las partes
Los del Ministerio del Interior, bien firmes, dicen que esto es un golpe a la delincuencia y que protegen la salud pública. Que esas mujeres estaban haciendo un daño. ¡Claro, es su deber! Lo publicaron y esperan que la gente aplauda.
Pero en las redes, ¡ay papá! La gente salió en masa a defender a las presas. Dicen que son víctimas de un sistema que no les da lo que necesitan. Que dónde estaban esas medicinas si no era en la calle. Unos preguntan si no habrá un “palo” en la distribución, ¿entiendes?
Qué viene ahora
Bueno, el cuento no acaba aquí. Las autoridades dicen que van a seguir metiendo mano. Pero el pueblo sigue con la misma cantaleta: que si no hay medicinas, la gente busca por donde sea.
Lo que está claro es que el debate está caliente. Unos tiran para la ley, otros para la necesidad. Y mientras tanto, la gente sigue yendo a las farmacias y volviendo con las manos vacías. Habrá que ver si esto cambia algo o si sigue la novela.