¿Qué pasó en Matanzas? ¡La gente se echó los pozos al hombro por falta de agua!
Vecinos de Matanzas cavan pozos en patios y aceras ante la severa escasez de agua y la inacción estatal, buscando soluciones propias ante un problema crónico.
¡Oye esto pa' que veas!
En Matanzas, la cosa se puso seria con el agua. ¡La gente se aburrió de esperar y se puso a cavar pozos hasta en el patio de la casa! Ni en las aceras se salvan. La vaina es que el Estado no aparece para resolver el problema del agua, así que cada uno resuelve como puede, sacando agua de debajo de la tierra.
Un vecino de la calle Solís, que le dicen David, hasta se inventó un pozo para él y pa' los que no tienen cómo. Y en el barrio La Playa, imagínate, en octubre de 2025 había 20 pozos, ¡y en cuatro meses se duplicó la cosa! Parece que el agua se evaporó del grifo y solo la encuentran bien profundo.
¿Dónde pasó este bochinche y cuándo?
Esto está pasando en Matanzas, sobre todo en barrios como La Playa, Descanso, Manglar, Levante y el Callejón de Collazo. Las calles parecen un campo de excavación. El problema viene de atrás, desde abril de 2025, cuando el sistema de bombeo de El Conde, que es el que trae el agua a todos, empezó a fallar sin parar.
Pusieron un motor más chiquito que medio lo arregló, pero el agua sigue llegando a cuenta gotas y de forma intermitente. A veces hay, a veces pasan días sin una gota. Tienen un sistema ahí medio inventado pa' repartir entre Pueblo Nuevo y La Playa, pero ni así. El delegado del barrio, Raúl Castillo, hasta se las sabe todas, supervisando válvulas, pero parece que el agua no aparece.
¿Y por qué esto nos importa a todos?
Porque sin agua, ¿tú me dirás? La gente necesita el agua pa' todo: pa' beber, pa' bañarse, pa' cocinar. Cuando el Estado no cumple con lo básico, la gente se las tiene que ingeniar. Y cavar pozos, aunque suene a solución, trae otros rollos.
Además, el agua que venden en pipas está por las nubes, más de ocho mil pesos. Así que cavar el pozo es la única opción pa' muchos, aunque no sea fácil ni barato. ¡Imagínate, cuesta más de 200 dólares el invento!
¿Qué dicen las partes involucradas?
Los vecinos, como David, dicen que no les queda otra opción. El delegado Raúl Castillo ha metido mano para ver si el agua llega, pero se ve que el sistema de El Conde no da más.
Por otro lado, los médicos como Juan Carlos Perdomo Arrier, un doctor de Matanzas, están preocupados. Advierte que esos pozos mal hechos se pueden contaminar y traer enfermedades como hepatitis o cosas peores. Así que, por un lado, no hay agua, y por el otro, el agua que consiguen puede ser peligrosa.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa' este cuento?
Bueno, mientras el motor de El Conde no se arregle bien y el sistema de agua funcione como debe ser, los pozos van a seguir multiplicándose. La gente seguirá cavando en busca de alivio, pero también se expone a más problemas de salud.
Esta situación muestra que la comunidad está resolviendo sus problemas bajo tierra, porque desde arriba, desde las instituciones, no llega la solución. Se espera que se tomen medidas serias para arreglar el sistema principal y evitar que la gente siga en esta odisea por un poco de agua.