¡Mátame y déjame vivo! Joven padre recién hecho en La Habana le dieron cuello antes de ver crecer a su nena

Un joven padre cubano de 18 años fue asesinado en La Habana, dejando a su recién nacida sin figura paterna y a una comunidad conmocionada por la violencia.

¡Oye esto pa' que veas! Le quitaron la vida a un muchacho que apenas estaba empezando en este mundo.

Imagínate tú, un chama de 18 años, que se acaba de convertir en papá de una nena que todavía no sabe ni quién es. Pues a este muchacho, Dasiel Aranzay, le troncharon la vida en Párraga, un barrio de Arroyo Naranjo en La Habana. Su vida, que apenas despegaba, se apagó de golpe, dejando un vacío tremendo en su familia y en esa bebita que va a crecer sin conocer a su papá.

La gente que lo conocía dice que era un tipo alegre, jodedor, de los que caen bien. Estaba más contento que nunca con su nena, soñando con lo que iba a ser su futuro. Ahora, solo quedan recuerdos y un dolor que no se va ni con agua caliente.

¿Dónde fue el drama y cuándo se supo el bochinche?

Todo este suceso ocurrió allá en Párraga, por el municipio Arroyo Naranjo, en La Habana. Todavía no se sabe la fecha exacta en que pasó la cosa, pero el asunto se destapó hace poco, llenando las redes sociales de mensajes de tristeza y despedida. La gente anda revuelta, porque la violencia volvió a pegar donde más duele, en una familia que solo pedía vivir tranquila.

El ambiente debe haber sido de esos que te ponen los pelos de punta. Un barrio tranquilo, una noticia que te revienta el alma. Un papá que apenas pudo abrazar a su hija, ahora se fue para siempre.

¿Y a quién le cae arriba este muerto? ¡La cosa es seria!

Pues mira, esto le cae arriba a todos los que creen que la violencia es la salida. Le cae a esa nena que ahora tendrá que crecer escuchando historias de un papá que no pudo tener. Le cae a la familia, que tendrá que lidiar con esta ausencia que no tiene nombre.

Esto cambia la vida de todos. Un futuro prometedor se fue al garete, y una nueva familia queda marcada para siempre. La gente en la calle comenta, se pregunta qué pasó, por qué tanta saña. Es un golpe duro para la comunidad, que se ve expuesta a tanta maldad.

¿Qué dicen las partes? El gobierno, la gente...

Hasta ahora, lo que se sabe es poco y confuso. No han soltado prenda sobre los detalles exactos de lo que pasó, ni quiénes fueron los que le cayeron encima a Dasiel. Tampoco se sabe si hay alguien preso o si la policía está investigando algo. Hay que tener cuidado con lo que se dice hasta que no salga algo oficial, pero la gente ya está hablando.

Por un lado, está el dolor y la conmoción de los familiares y amigos que piden justicia. Por otro, está la incertidumbre de no saber qué pasó realmente ni quiénes son los culpables. Se espera que las autoridades den con los responsables y aclaren este lamentable suceso.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera que pase con este lío?

Lo que queda ahora es la esperanza de que se haga justicia. Que se investigue a fondo lo ocurrido y que los responsables paguen por lo que hicieron. Que la familia de Dasiel, y sobre todo esa bebita, puedan encontrar algo de paz.

Hay que seguir de cerca este caso, a ver si salen más detalles y si se logra esclarecer la verdad. Mientras tanto, la comunidad sigue de luto, recordando a un joven que se fue muy pronto, dejando una huella imborrable y una historia que duele contar.