¿Mariela Castro en Roma? Defiende la 'resistencia' cubana entre críticas al régimen

Mariela Castro defendió en Roma la soberanía cubana y el Código de las Familias, mientras activistas denuncian represión y crisis en la isla.

¡Oye esto pa’ que veas!

Parece que Mariela Castro Espín se echó un viaje hasta Roma para hablar. Allí, la directora del CENESEX y diputada salió defendiendo a capa y espada la soberanía y la “resistencia” de Cuba. Con ese discurso oficial que ya conocemos, dijo que la isla se mantiene firme a pesar de las presiones de afuera.

La cosa es que mientras ella hablaba de resistencia, por acá en la isla y fuera de ella, se oyen otras cosas: que si hay represión, que si la cosa está difícil… pero bueno, vamos por partes.

¿Dónde fue el bochinche y cuándo?

El encuentro se llamó “La Resistencia de Cuba” y fue este sábado en un lugar llamado Circolo GAP, en Roma. Imagínate, el embajador cubano, Jorge Luis Cepero Aguilar, y hasta un profesor de la Universidad Sapienza, Luciano Vasapollo, que le gusta lo de Cuba, estaban allí.

Allá en Roma, entre el gentío que apoya a La Habana, Mariela se paró a hablar. El aire seguramente olía a café y a discusiones políticas, con ese toque de solidaridad internacional.

¿Y por qué nos importa este cuento?

Bueno, según Mariela, Cuba sigue siendo un ejemplo. Sacó a relucir el Código de las Familias, ese que se aprobó hace unos años y que legalizó el matrimonio igualitario y la gestación solidaria. Ella dice que eso prueba que Cuba toma sus propias decisiones, sin importar el embargo ese de los americanos.

También se habló de Palestina y de cómo el embargo daña la economía cubana. El profesor Vasapollo hasta dijo que Cuba es como un laboratorio para debatir sobre soberanía y justicia social. ¡Vaya usted a saber!

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, tienes a Mariela Castro, con el respaldo del gobierno, diciendo que Cuba es un ejemplo de resistencia y de avances en derechos sociales con su Código de las Familias. El mensaje es claro: “Cuba sigue viva” y defiende su dignidad.

Por el otro lado, hay voces que no están tan contentas. Activistas independientes, incluso algunos de la comunidad LGBTQ+, denuncian que en Cuba hay restricciones, detenciones y que no los dejan hacer sus cosas al margen de lo oficial. Recuerdan aquella vez que reprimieron la marcha del orgullo gay después de que el CENESEX cancelara su conga. Ahí tienes las dos caras de la moneda.

¿Y ahora qué?

Pues lo que viene ahora es seguir observando. Mariela Castro parece que no para de viajar y de defender el sistema cubano, llamando a la resistencia. Mientras tanto, las críticas internas y externas sobre la situación de los derechos humanos y la economía siguen sonando.

Lo cierto es que Cuba sigue dando de qué hablar, y este tipo de encuentros en el extranjero son parte de esa narrativa que el gobierno intenta proyectar. Habrá que ver qué pasa después, qué nuevas historias salen de la isla y cómo se cuentan.