¿Se cae Cuba si tiembla Venezuela? María Corina Machado pone el dedo en la llaga
Líder opositora venezolana María Corina Machado vincula directamente el futuro de Cuba con la situación política en Venezuela, sugiriendo un cambio profundo.
Lo que se oyó en París...
Oye, que la cosa está caliente. La líder opositora venezolana, María Corina Machado, soltó una bomba mientras andaba de visita por Francia, en París para ser exactos. Y esta vez, la que quedó en el ojo del huracán fue Cuba.
Machado, que no se anda con chiquitas, aseguró que el futuro de la isla está más amarrado a lo que pase en Venezuela de lo que uno piensa. ¡Agárrense!
¿Por qué suena esto tan fuerte?
Según la señora, el gobierno cubano ha dependido por años del billete y el apoyo político que venía desde Caracas, sobre todo con el chavismo. ¡Imagínate! Ha sido como el salvavidas para que el sistema allá en La Habana no se ahogue.
Y ahora, con la candela prendida en Venezuela, Machado dice que si hay un cambio allá, Cuba se va a poner en un brete, pero bien gordo. Eso podría ser la chispa que encienda el polvorín para que también cambien las cosas en la isla.
¿Qué quiere la gente en Cuba?
La dirigente también habló de lo que supuestamente quiere el cubano de a pie. Dijo que muchos en la isla anhelan un cambio de verdad, que les dé un respiro. Que quieren una transición, porque la vida está dura y eso se siente en el bolsillo.
Habló de que los cubanos sueñan con vivir libres y con dignidad. Cualquier cosa que apunte a eso, bueno, seguro que muchos allá lo reciben con los brazos abiertos.
¿Y Estados Unidos qué?
Le preguntaron sobre el papel de los gringos en todo este lío. Machado dejó claro que la gente en Cuba lo que busca es un futuro mejor, y que si desde afuera se ayuda a eso, pues bienvenido sea.
Todo esto lo dijo mientras anda de gira por Europa, dando su mensaje por todos lados. Y en París, la cosa sonó todavía más fuerte, con medios y diplomáticos prestando atención.
¿Y después qué?
La cosa es clara: Machado ve a Cuba y Venezuela como hermanos siameses políticos. Si uno se mueve, el otro se tambalea. Lo que pase en Caracas, sí o sí, va a dejar una onda expansiva en La Habana. Veremos en qué termina todo este bochinche.