¡Manatí se ahoga en la sequía! Más de un mes sin agua por culpa de cables viejos y apagones
Manatí, Las Tunas, lleva más de un mes sin agua estable por avería en estación de bombeo y sistema eléctrico inestable. La crisis se agrava.
¡Manatí se ahoga en la sequía! Más de un mes sin agua por culpa de cables viejos y apagones
Oye esto pa’ que veas… el municipio de Manatí, allá en Las Tunas, tiene más de un mes con el agua corriendo a cuenta gotas, o peor, ¡ni eso! Una avería gorda en la estación principal de bombeo del pozo del Cerro de Caisimú tiene a miles de personas con la cisterna seca.
Los técnicos han metido mano, han arreglado cosas y hasta conectaron una manguera nueva de 10 kilómetros para tratar de que el agua llegue a Las Margaritas y al pueblo. Pero claro, eso no lo es todo. El problema de verdad es que el sistema eléctrico está pa’ botarlo, y si no hay luz, no hay bomba que empuje el agua.
¿Dónde y cuándo pasó este bochinche?
Todo este drama se armó en Manatí, Las Tunas, hace ya más de un mes. La avería principal fue en la estación de bombeo del Cerro de Caisimú, que es como la madre de toda la red de agua, ¡que tiene más de 120 kilómetros de tubos! El asunto afectó a medio municipio y obligó a mover todo para ver cómo se repartía lo poquito que se podía sacar.
El ambiente anda tenso, con la gente haciendo malabares para conseguir un poco de agua, y el calorcito que no ayuda pa’ nada. Se siente la incertidumbre en cada esquina.
¿Y a quién le cae arriba esta vaina?
Pues a todo el mundo, mi socio. A miles de habitantes en Manatí que dependen de esa agua para todo: para beber, para bañarse, para cocinar. Los más afectados son los que viven en las zonas rurales, que no tienen otra fuente y dependen 100% de que las bombas funcionen.
Además, esto es un problema que viene de atrás. La red está vieja, se rompe fácil y con los apagones que se tiran horas, el suministro se corta y se corta. La gente está harta de esperar los camiones o de llenar baldes a cada rato.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, la Agencia Cubana de Noticias (ACN) cuenta lo que pasó: la avería, las reparaciones y las dificultades. Las autoridades locales, de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Acueducto de Manatí, reconocen que las obras hechas no garantizan que el agua llegue estable, y que todo depende de la luz.
De la otra parte, está la gente, que lo que quiere es agua en su casa, sin tener que hacer milagros. Y se habla también de que en otros municipios como Jobabo la cosa está igual de mal. A nivel nacional, el Instituto de Recursos Hidráulicos admite que gran parte del sistema depende de la electricidad y que las fugas por tuberías viejas empeoran todo.
¿Y ahora qué?
Pues mira, lo que viene ahora es seguir esperando y cruzando los dedos. Las autoridades andan evaluando qué hacer en las zonas rurales, pero sin prometer nada fijo. Lo que está claro es que la red de Manatí tiene problemas serios: fallos técnicos, falta de luz y una infraestructura que pide a gritos un cambio radical.
La gente va a tener que seguir con el almacenamiento casero y quién sabe si comprando agua de camiones, porque la normalización del servicio se ve lejana. Hay que estar pendiente a ver si de verdad consiguen que esa agua se mueva sin interrupciones.