¿Y la policía? Maestra denunció a su ex y la mataron en La Habana

Maestra en La Habana es asesinada tras denunciar violencia de su expareja. El caso expone la ineficacia de protección ante violencia de género en Cuba.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate tú, una maestra de 52 años, Gloria Almanza Céspedes, en La Habana. La pobre había ido a la policía a contar que su ex la estaba maltratando. ¿Y qué pasó? Pues que el tipo se le metió en la casa el 1ro de mayo y la mató a puñaladas. ¡Así mismo, de frente!

Esto no es un cuento de camino, es la pura y dura realidad que nos pone a pensar si de verdad hay protección para las mujeres en esta isla.

¿Dónde fue la cosa y cuándo se supo?

El lío pasó allá en San Miguel del Padrón, en La Habana, el Día del Trabajador, 1ro de mayo. La casa de Gloria fue el escenario de esta tragedia. Se dice que el tipo, su expareja, la atacó con un cuchillo y le dio un golpe mortal en el pecho.

La gente del barrio está que no sale del asombro, y es que al parecer, este hombre ya tenía fama de violento. Eso hace que uno se pregunte: ¿Nadie vio nada venir?

¿Y a quién le cae este muerto?

Pues mira, este caso le cae encima a todos los que se supone que deben proteger. Le cae a la policía por no haber hecho nada con la denuncia, le cae a la sociedad por seguir permitiendo que esto pase, y sobre todo, le cae a las mujeres que viven con miedo, pensando si su denuncia servirá de algo.

Que maten a alguien que ya pidió ayuda es como decir que las denuncias se las lleva el viento. Esto cambia la vida de la familia y de todos los que conocían a Gloria.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, el presunto asesino, el exnovio, se entregó a la policía y ahora está bajo investigación. De él se dice que tiene un historial de maltratos.

Por el otro, las organizaciones feministas siguen alzando la voz, pidiendo leyes más fuertes y una protección real. Dicen que sin leyes específicas, las mujeres quedan en el aire, sin amparo.

La estadística que dan es cruda: 21 feminicidios en lo que va de año, y la mayoría, por manos de parejas o ex.

¿Y ahora qué?

Bueno, ahora toca esperar a ver qué se decide en la investigación del caso. Lo que sí está claro es que la violencia contra las mujeres sigue siendo un problema grande aquí.

Lo que hay que seguir de cerca es si esto servirá para que de verdad se pongan las pilas y se tomen medidas serias. Porque cada caso como este es una herida que no cierra.

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